07 noviembre 2025

La Colección Amalita presenta un nuevo guion curatorial que reescribe la historia del arte argentino

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La Colección Amalita inauguró un nuevo guion curatorial tras siete años. Con una exhibición permanente renovada que agrupa 150 obras, propone una lectura distinta del arte argentino: no fundándose en la cronología lineal sino en núcleos temáticos que incorporan humor, conflicto, materia, gesto y política.

Un archivo que se expande y se reconfigura

La renovación parte de la incorporación de piezas provenientes de colecciones privadas, lo que amplía el alcance y la circulación del acervo más allá de sus límites tradicionales. El nuevo diseño evita la narrativa de la línea de tiempo para dar paso a agrupamientos conceptuales: Acción de Arte, Telas americanas, Espectro y tormenta, Pampa gringa, Pueblo y nostalgia, Visiones, Mitos, Arlequín – La isla, Milagro, Invasiones y Sobre el goce. Este cambio, realizado por los curadores Roberto Amigo y Leandro Martínez Depietri, refleja un interés por hacer visible lo que antes estaba en los márgenes del relato oficial del arte argentino.

Gentileza Fundación Amalita de Fortabat – Pablo Jantus

Humor y audacia como ejes curatoriales

Entre las novedades, una sala entera aborda el humor gráfico y plástico argentino, desde autores clásicos hasta voces emergentes que resignifican los materiales tradicionales. El guion curatorial incorpora ironía como herramienta crítica, lo que le permite al visitante desplazarse entre obras que coquetean con el sentido lúdico y al mismo tiempo plantean cuestiones serias sobre identidad, género y poder.

Gentileza Fundación Amalita de Fortabat – Pablo Jantus

Visitas, público y ciudad

La exhibición ya está abierta al público en Puerto Madero y se convierte en una parada imprescindible para quienes buscan actualizar su mirada sobre el arte argentino. La Colección Amalita reafirma su papel como espacio de diálogo entre museos, galerías e iniciativas independientes y apuesta por una experiencia que no se limita a la contemplación sino a la reflexión compartida.

Con este nuevo guion, la Colección Amalia Lacroze de Fortabat da un paso hacia la vanguardia institucional argentina, mostrando que los archivos están vivos, en tránsito, y dispuestos a reescribirse.