23 noviembre 2025

Las Noches Culturales vivieron su edición más masiva con 200 mil personas

de

Foto: prensa de la ciudad

Tras el éxito de La Noche de los Museos y la de los Bares Notables, la edición 2025 de La Noche de las Librerías incorporó nuevos circuitos barriales que ampliaron el recorrido tradicional de la Calle Corrientes.

La ciudad como escenario expandido

Una de las claves de esta edición fue el movimiento constante entre barrios. La programación se abrió más allá de los circuitos tradicionales e impulsó un mapa cultural que invitó a caminar, explorar y volver a habitar espacios públicos bajo una luz distinta.
Centros culturales, bibliotecas y espacios al aire libre se activaron en simultáneo y ofrecieron una experiencia colectiva que combinó shows en vivo, actividades, promociones y acciones pensadas para públicos diversos.

Una fiesta para todas las edades

La asistencia récord no se explica solo por la cantidad de actividades, sino por la variedad de propuestas. Participaron más de 70 librerías y espacios culturales con mesas con libros en la vereda y una programación que incluyó presentaciones, firmas, debates, talleres y actividades para familias, jóvenes y estudiantes. Además, hubo propuestas especiales en los bares notables porteños.

Jorge Macri. Foto: prensa de la ciudad

“Ver a tanta gente en la calle disfrutando en las librerías confirma el fuerte vínculo porteño con los libros y el placer de la lectura. Este año ampliamos la convocatoria con nuevos circuitos en los barrios», sostuvo el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, al recorrer la avenida Corrientes con el ministro de Desarrollo Económico, Hernán Lombardi.

Una señal para el ecosistema cultural

El nivel de participación habla de una necesidad real: la gente quiere experiencias culturales accesibles, nocturnas, abiertas y pensadas como encuentro. La Ciudad tomó esa demanda y la transformó en un evento distribuido, donde cada espacio aportó su singularidad.


Las Noches Culturales cerraron con una sensación clara. Cuando la ciudad se convierte en plataforma y el acceso es amplio, la cultura se vuelve un territorio compartido. Una fiesta que no necesita grandes artificios para convocar, solo una trama de experiencias bien pensadas y un público dispuesto a apropiarse de ellas.