14 enero 2026

Björk regresa a casa: Islandia acogerá una gran muestra dedicada al ícono pop

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En la National Gallery of Iceland de Reikiavik, Björk presentará una nueva exposición marcada por instalaciones inmersivas. Por primera vez, se exhibirán todas sus icónicas máscaras.

 Mientras la ciudad se prepara para recibir una nueva edición del Reykjavik Arts Festival, Björk vuelve a ocupar el centro de la escena cultural islandesa con una muestra que promete ser mucho más que un simple «evento colateral».

El 30 de mayo, la National Gallery of Iceland inaugurará Echolalia, un proyecto expositivo inmersivo que atraviesa la música, la performance, la ritualidad y la tecnología. Esta exhibición confirma —si aún hiciera falta— la naturaleza radicalmente híbrida de la investigación artística de la icónica cantautora y música.

El título juega con un término lingüístico que indica la repetición de palabras y sonidos escuchados, pero aquí el eco se convierte en un principio creativo: Echolalia es una muestra que habla de la transmisión, de voces que se multiplican, y de cuerpos y paisajes que resuenan en el tiempo. La fuente de propagación de esta energía no puede ser otra que Björk, cuya fuerza generativa ha impulsado frecuentemente proyectos colectivos junto a músicos, artistas visuales, directores, diseñadores y performers.

El recorrido: de ritos funerarios a lava incandescente

La propuesta ocupará las cuatro galerías del museo y se estructurará de la siguiente manera:

  • Nueva fase: El recorrido inicia con una instalación inédita vinculada al álbum que Björk publicará en los próximos meses, funcionando como introducción a una nueva etapa de su trabajo.

  • Ancestress: Una reformulación a escala museística de este rito, simultáneamente funerario y vital. Se presenta como una procesión musical en un valle islandés árido y ventoso, con bailarines vestidos de rojo y la participación de su hijo, Sindri Eldon, dentro del coro.

  • Photo courtesy James Merry, Greenman, 2017 © Tim Walker

    Sorrowful Soil: En diálogo con el movimiento anterior, este réquiem polifónico está dedicado a la madre de la artista, la activista ambiental Hildur Rúna Hauksdóttir. Aquí, la voz se fragmenta y recompone a través de nueve partes corales y 30 altavoces, acompañados por un video oval que flota sobre la lava incandescente del volcán Fagradalsfjall.

Metamorphlings: El debut de James Merry

En paralelo, la muestra marca un importante debut institucional: Metamorphlings, la primera retrospectiva museística de James Merry, colaborador histórico de Björk y creador de las máscaras que han definido el imaginario reciente de la artista.

Más de 80 obras documentan una década de trabajo sobre el rostro como un espacio de mutación constante. La selección no solo incluye las piezas lucidas por Björk en escenarios y cámaras, sino también trabajos realizados para figuras como Tilda Swinton e Iris van Herpen.

Aunque Björk ya ha habitado espacios museísticos anteriormente —como su instalación sonora con IA en el Centro Pompidou de París el año pasado—, Echolalia se perfila como su proyecto más íntimo y, a la vez, más coral; una obra profundamente arraigada en el paisaje islandés y en la dimensión ritual de su quehacer artístico.

La exposición podrá visitarse hasta el 20 de septiembre de 2026.

Max Mara Art Prize for Women
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