05 febrero 2026

José Franco en el Bellas Artes: cuatro décadas de mutación

de

Conversaciones en el tiempo Franco-Lam

En el segundo piso del Museo Nacional de Bellas Artes, la exposición José Franco. Génesis propone una lectura retrospectiva que rehúye la nostalgia y apuesta, en cambio, por la continuidad crítica de una práctica atravesada por la mutación. Con curaduría de Mariana Marchesi, la muestra articula más de cuatro décadas de trabajo del artista cubano radicado en Argentina, desde las pinturas de los años ochenta hasta instalaciones recientes que incorporan componentes electrónicos y materiales industriales. No se trata de un recorrido lineal, sino de una constelación de imágenes, gestos y procedimientos que insisten, una y otra vez, en un mismo núcleo problemático: la relación conflictiva entre naturaleza, cultura y técnica.

Arte como lazo entre humanidad y naturaleza – Página|12
Conversaciones en el tiempo, Franco-Rousseau. Génesis.

Franco pertenece a una generación que redefinió el campo visual cubano en los años previos y posteriores a la primera Bienal de La Habana. Sin embargo, Génesis evita inscribirlo exclusivamente en una narrativa nacional o generacional. El montaje propone, más bien, una lectura transversal que subraya desplazamientos, contaminaciones y reapropiaciones. Desde temprano, su pintura se apropia del camuflaje animal, manchas de jaguar, tramas de cebra, no como cita mimética, sino como dispositivo visual. La piel, convertida en patrón, deja de ser superficie protectora para transformarse en signo: una textura que remite tanto a la selva como a la cultura pop, al ornamento y a la amenaza.

Esa ambigüedad es uno de los ejes más productivos de la muestra. En las obras tempranas, el color vibrante y la insistencia en la repetición construyen un imaginario exuberante que nunca termina de asentarse en lo natural. La selva de Franco no es un espacio originario ni idílico: es una selva mediada, atravesada por artificios, por una mirada que sabe que la naturaleza ya no puede pensarse fuera de los sistemas de control, circulación y consumo. En este sentido, la exposición dialoga con debates contemporáneos sobre ecología y la transformación contemporánea de lo natural sin necesidad de explicitarlos: las imágenes operan como superficies de fricción más que como ilustraciones conceptuales.

Un capítulo central del recorrido está dedicado a la serie de reinterpretaciones de las junglas imaginadas por Henri Rousseau, iniciada durante la estancia de Franco en Francia en 2007. Aquí, la referencia al “Aduanero” no funciona como homenaje reverencial, sino como operación crítica. Franco se apropia de ese imaginario exótico, ya de por sí construido desde la distancia, y lo somete a un proceso de traducción tropicalizada y pop. La obra La Conversación condensa esta tensión: la escena parece suspendida entre la fábula y la parodia, entre el deseo de comunión con la naturaleza y la conciencia de su imposibilidad.

Ese juego de citas y desplazamientos se intensifica en Conversaciones en el tiempo Lam–Franco, acrílico sobre tela que el artista donará a la colección del museo. El diálogo con Wifredo Lam no es solo iconográfico, sino político y afectivo. Lam aparece como figura tutelar, pero también como interlocutor en una conversación transhistórica sobre mestizaje, modernidad y violencia colonial. Franco no replica su vocabulario formal; lo reactiva desde un presente marcado por la diáspora y la hibridez cultural.

La exposición "José Franco: Génesis",
José Franco.

Las obras más recientes incorporan elementos electrónicos y objetos intervenidos, ampliando el campo pictórico hacia la instalación. Aquí, la tensión entre lo orgánico y lo tecnológico se vuelve explícita. Sensores, luces y materiales industriales irrumpen en un universo visual históricamente asociado a lo “natural”. Lejos de una lectura apocalíptica, estas piezas sostienen una ambigüedad productiva: la técnica aparece tanto como amenaza como posibilidad de reinvención. En palabras del director del museo, Andrés Duprat, en estas obras conviven advertencia y esperanza, ironía y compasión.

Las salas del segundo piso
José Franco. Génesis.
osé Franco (La Habana, 1958), artista cubano radicado en Argentina (FOTO Cortesía del equipo del artista)

Génesis se construye así como un ejercicio de lectura a contrapelo. Volver a los orígenes no implica fijar una identidad, sino reconocer la coherencia de una práctica que ha hecho de la transformación su principio operativo. En un contexto en el que las narrativas sobre naturaleza y tecnología suelen oscilar entre el colapso y la utopía, la obra de José Franco insiste en un terreno intermedio, incómodo y fértil. Sus imágenes no ofrecen soluciones, pero sí una pregunta persistente: ¿cómo seguir imaginando lo vivo en un mundo atravesado por el artificio?

La exposición puede visitarse hasta febrero de 2026, y se acompaña de una publicación exhaustiva que revisa la producción del artista entre 1983 y 2025. Más que un cierre, José Franco. Génesis funciona como una pausa reflexiva: un momento para observar cómo ciertas imágenes, lejos de agotarse, encuentran nuevas formas de insistir.

https://www.bellasartes.gob.ar/exhibiciones/