21 abril 2026

«Proyecto ReCorDar» en San José: el MADC inaugura «Lector y Testigo» y activa su colección permanente.

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Fachada en perspectiva, MADC. Foto: SiCultura, Gobierno de Costa Rica.

En el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo de Costa Rica, Lector y Testigo inaugura la Sala Permanente Colección MADC con una propuesta que sitúa al acervo como una herramienta activa de lectura del presente. Curada por Imme Hüttmann Arce, esta primera exposición del nuevo espacio reúne obras producidas entre 1995 y 2017 por Darwin Andino, Sila Chanto, Mónica Morales, Ileana Moya, Ana Muñoz, Celeste Ponce, Joaquín Rodríguez del Paso y Léster Rodríguez, articulando un recorrido que conecta memoria institucional, prácticas artísticas y contextos sociales de Centroamérica.

La muestra forma parte de ReCorDar, el proyecto integral con el que el MADC fortalece el registro, la gestión, la conservación y la investigación de su colección, al tiempo que retoma su política de adquisiciones. Este marco da cuenta de una visión de largo plazo: entender la colección como un patrimonio vivo, capaz de producir conocimiento y de activar nuevas conversaciones sobre el arte y la historia reciente de la región.

Desde sus inicios, el MADC entendió el coleccionismo como una forma de construir memoria. Su labor de adquisición comenzó en 1994, incluso antes de la formalización del museo, y esa intuición temprana permitió conformar un acervo de más de 1200 piezas de gran relevancia artística, histórica y patrimonial. La apertura de la Sala Permanente Colección MADC consolida ese recorrido y le da una nueva visibilidad pública a un conjunto de obras que permiten revisitar tensiones, imaginarios y transformaciones del contexto centroamericano.

Perspectiva de sala MADC. Foto: SiCultura, Gobierno de Costa Rica.

La curaduría de Hüttmann Arce construye un dispositivo de lectura sobrio y preciso, que privilegia las relaciones entre piezas y deja espacio para que emerjan resonancias entre distintas generaciones y contextos.

El título de la exposición condensa una idea central del proyecto. Ser lector implica atender a los signos de una época, reconocer sus capas, sus matices y sus zonas de conflicto. Ser testigo supone asumir la responsabilidad de preservar esas huellas y ponerlas en circulación. El MADC articula aquí ambas dimensiones: la del museo como espacio de resguardo y la del museo como lugar de interpretación pública.

La apertura de esta sala permanente marca así un momento significativo para la institución y para el campo artístico centroamericano. La puesta en valor de la colección del MADC afirma el papel del museo como una plataforma desde la cual pensar el presente a través de las obras. Lector y Testigo ofrece precisamente eso: una experiencia de observación atenta sobre cómo el arte ha acompañado, registrado y transformado las formas de mirar la historia reciente de la región.

Curaduría: Imme Hüttmann Arce
Fecha: 8 de noviembre de 2025 – mayo de 2026

 

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