24 abril 2026

Bienal de Arte 2026: el jurado excluye a los pabellones de Rusia e Israel del sistema de premios

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El área de los pabellones en el Arsenale. Foto: La Biennale di Venezia.

De cara a la apertura de la 61ª Exposición Internacional de Arte de La Biennale di Venezia, prevista para el 9 de mayo de 2026, se perfila una decisión que altera de forma directa el marco simbólico de la muestra. El jurado encargado de otorgar los premios oficiales ha decidido no considerar los pabellones nacionales de Rusia e Israel dentro del proceso de evaluación.

La información fue comunicada el 23 de abril por el alcalde de Venecia, Luigi Brugnaro, durante un acto público. Según explicó, el jurado notificó formalmente su postura mediante una carta dirigida tanto a la organización de la Bienal como al ayuntamiento. Se trata de una decisión que las autoridades locales reconocen como autónoma, y que, pese a su impacto, han optado por respetar.

De acuerdo con las declaraciones de Brugnaro, los jurados fundamentan su decisión en la situación de los gobiernos de ambos países, actualmente bajo investigación por parte de la Corte penal internacional. En este sentido, la exclusión no implica la retirada de los pabellones del espacio expositivo, sino su desvinculación del circuito de premiación, introduciendo una separación entre presencia y reconocimiento.

Presentación de la Biennale Arte 2026 (In Minor Keys), curada por Koyo Kouoh, durante un acto institucional de la La Biennale di Venezia en Venecia.

La medida adquiere un matiz particular si se considera la composición del jurado, definido por la curadora Koyo Kouoh, designada en 2024 por el presidente Pietrangelo Buttafuoco y fallecida en 2025. El jurado está presidido por Solange Oliveira Farkas y conformado por Zoe Butt, Elvira Dyangani Ose, Marta Kuzma y Giovanna Zapperi. Su nombramiento fue aprobado por el consejo de administración de la Bienal siguiendo la recomendación de Kouoh, según informó la institución el 22 de abril.

Esta decisión no surge en un vacío. Un mes antes, 73 artistas y curadores participantes en la exposición central habían solicitado a la presidencia de la Bienal la suspensión de los pabellones de Rusia, Israel y Estados Unidos, señalando el creciente peso de las tensiones geopolíticas dentro del campo artístico.

En paralelo, se intensifica la presión desde el ámbito europeo. En el día de ayer, 23 de abril, la Comisión Europea informó de haber retirado una financiación de 2 millones de euros en tres años a la Bienal de Venecia, que dispone ahora de 30 días para justificar su intención de incluir a Rusia en la edición.

Conviene recordar que, según el reglamento de la Bienal, excluir a un país no es un procedimiento sencillo. Cualquier Estado reconocido por Italia tiene derecho a participar y, en el caso de Rusia, además, es propietaria de su pabellón en los Giardini, lo que limita las posibilidades de intervención directa.

El gobierno italiano y el ministro de Cultura, Alessandro Giuli, han manifestado su desacuerdo con la presencia rusa. Sin embargo, esta postura choca con la del presidente de la Bienal, Pietrangelo Buttafuoco, quien reafirma que la Fundación rechaza cualquier tipo de exclusión o censura en el ámbito cultural y artístico, y que la ciudad de Venecia debe representar un espacio de diálogo y apertura.

En este contexto, la decisión del jurado introduce una distinción clave: los pabellones permanecen, pero quedan simbólicamente desplazados del sistema de legitimación institucional.