05 agosto 2026

Watteau, Fragonard y los tesoros del siglo XVIII francés salen a subasta en Christie’s

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En septiembre, en París, una selección de la colección de Graziella Patiño de Ortiz Linares reúne pinturas, mobiliario y piezas de platería de calidad museística, evocando el gusto y la sofisticación de toda una época.

Jean-Honoré Fragonard (1732–1806), "The Longed-for Moment or Happy Lovers (L'Instant désiré ou les Amants heureux)". © CHRISTIE’S IMAGES LTD. 2026

Hay colecciones capaces de condensar el espíritu de una época. Es el caso de la colección de Graziella Patiño de Ortiz Linares, que Christie’s presentará en París el próximo 23 de septiembre: más de cuarenta años de investigación y adquisiciones dieron forma a uno de los conjuntos más importantes dedicados a la pintura antigua y a las artes decorativas. Varias obras que pertenecieron a esta colección forman hoy parte de instituciones como el Getty Museum, el Musée du Louvre y el Palacio de Versalles, una prueba elocuente de su excepcional calidad. A partir de esta procedencia extraordinaria, la casa de subastas ha seleccionado alrededor de sesenta lotes que recorren el período de la Regencia y el reinado de Luis XV, cuando pintura, ebanistería y platería respondían a una misma idea de esplendor. Entre ellos destaca L’Île enchantée, de Jean-Antoine Watteau.

Watteau pintó La isla encantada hacia 1717 y Christie’s la presenta hoy como una de las obras más importantes del artista que aún permanece en manos privadas. Aquí el paisaje se convierte en visión: una naturaleza suspendida entre la realidad y el sueño, atravesada por esa dimensión poética que Pierre Rosenberg, con motivo de la retrospectiva del Grand Palais de 1984, definió como «terrenal e inalcanzable, arraigada en el tiempo y, sin embargo, atemporal». Tras volver a exhibirse públicamente en 2025 en la muestra Los mundos de Watteau, en el Castillo de Chantilly, la pintura regresa ahora al mercado con una estimación a petición, el tratamiento reservado a las piezas más valiosas.

Jean-Antoine Watteau, «The Enchanted Isle (L’Île enchantée)», hacia 1717. © CHRISTIE’S IMAGES LTD. 2026

A ese mismo universo de gracia pertenece L’Instant désiré ou les Amants heureux, de Jean-Honoré Fragonard: una pincelada vaporosa, una luz que acaricia las figuras y un color que parece detener el instante antes de que desaparezca. Su estimación ronda los 2,5 millones de euros. Por su parte, Jules César, de Jean-Auguste-Dominique Ingres, valorado en torno al millón de euros, se ofrece junto con dos dibujos preparatorios y una carta autógrafa relacionada con el encargo realizado por Napoleón III, documentos que funcionan tanto como certificaciones de autenticidad como reliquias de un mismo episodio histórico.

Pero la subasta no se limita a la pintura. Especial relevancia adquiere también la sección dedicada a la platería, un ámbito en el que Graziella Patiño de Ortiz Linares es considerada una de las mayores coleccionistas de la historia. Destacan los cuatro candelabros de tres brazos del Servicio Real Portugués, realizados por Thomas y François-Thomas Germain, con una estimación cercana a los 3 millones de euros. Se trata de algunos de los últimos ejemplares que permanecen en manos privadas de uno de los servicios de plata más extraordinarios del siglo XVIII francés, sobreviviente al terremoto de Lisboa, a las invasiones napoleónicas y a las sucesivas dispersiones que hicieron desaparecer gran parte de la platería cortesana.

Mención especial merece también la monumental alfombra de la Manufactura Real de la Savonnerie, realizada durante el reinado de Luis XIII, con una estimación aproximada de un millón de euros. Más que una subasta, la impresión es la de asistir al resurgimiento de toda una época del gusto.

Este artículo fue publicado originalmente en exibart.com