02 septiembre 2026

Latinoamérica en Venecia: prácticas y recorridos en torno a la Bienal de 2026

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Maya Watanabe, "Jarkov" (2026), fotograma de la videoinstalación. Cortesía de la artista y Fondazione In Between Art Film.

La 61ª Bienal de Venecia cuenta este año con una amplia participación de artistas y prácticas vinculados a América Latina. In Minor Keys, la exposición internacional concebida por Koyo Kouoh, reúne distintas generaciones y trayectorias, con nombres como Carolina Caycedo, Sofía Gallisá Muriente, Leonilda González, Ayrson Heráclito, Alfredo Jaar, Natalia Lassalle-Morillo, Daniel Lind-Ramos, Guadalupe Maravilla, Eustáquio Neves y Celia Vásquez Yui. También participan María Magdalena Campos-Pons junto a Kamaal Malak y la organización colombiana lugar a dudas. Gala Porras-Kim integra el Applied Arts Pavilion, proyecto especial de la Bienal y el Victoria and Albert Museum.

La selección realizada por Kouoh atiende a resonancias, afinidades y posibles convergencias entre prácticas. Este criterio permite observar la participación latinoamericana desde la especificidad de sus contextos y lenguajes y reconocer problemas que reaparecen bajo formas diferentes

La presencia latinoamericana se despliega también en exposiciones que coinciden con la Bienal en distintos espacios de Venecia. Entre ellas, los proyectos de Paulo Nazareth en Punta della Dogana y Maya Watanabe en el Complesso dell’Ospedaletto amplían el recorrido por la ciudad.

La artista puertorriqueña Sofía Gallisá Muriente presenta en el Arsenale Observatorio de lagunas. El título recoge dos significados de “laguna”: una extensión de agua y un vacío en la memoria. Su trabajo aborda las discontinuidades del registro histórico de Puerto Rico y las condiciones materiales de los archivos.

Sofía Gallisá Muriente, Ciné Inútil / Useless Cinema I–IX (2023–2024), vista de instalación, «Observatorio de lagunas», 61ª Bienal de Venecia, Arsenale, 2026. Cortesía: La Biennale di Venezia.
Sofía Gallisá Muriente, Ciné Inútil / Useless Cinema I–IX (2023–2024). Cortesía: La Biennale di Venezia.

Guaniquilla Luminosa (2023) está compuesta por imágenes en Super 8 de una ensenada de Cabo Rojo. En Últimas luces / Last Lights (2024), la artista documenta la proyección de película de 16 mm con doble exposición sobre las paredes de la casa de su abuela fallecida. Ciné Inútil / Useless Cinema I–IX (2023–2024) reúne fotogramas de películas realizadas por policías que vigilaban grupos de izquierda en Puerto Rico. Las imágenes aparecen sobreexpuestas, desenfocadas o movidas; las notas de vigilancia contienen omisiones, invenciones y observaciones banales. Las fallas del documento adquieren así un lugar central en la lectura del archivo.

El artista brasileño Paulo Nazareth presenta Algebra en Punta della Dogana, una exposición individual de Pinault Collection curada por Fernanda Brenner que reúne más de veinte años de su práctica e incorpora obras inéditas. Caminar ocupa un lugar central en su trabajo. Sus recorridos por las Américas, el Caribe y África han generado fotografías, objetos, textos, acciones y encuentros, en una práctica que examina las estructuras raciales y coloniales que han intervenido en la configuración de las fronteras contemporáneas.

 

Una gruesa línea de sal atraviesa las salas de Algebra y revela progresivamente la geometría de un tumbeiro, término portugués utilizado para los barcos de la trata esclavista atlántica. La intervención ocupa la antigua aduana marítima de Venecia, donde las mercancías eran registradas y gravadas. La muestra incluye también Notícias de América, proyecto que condensa un recorrido de diez meses desde Brasil hasta Nueva York mediante fotografías, textos y pares de Havaianas desgastadas.

Paulo Nazareth, vista de la exposición «Algebra», Punta della Dogana, Venecia, 2026. Cortesía del artista.
Paulo Nazareth, detalle de «Algebra», Punta della Dogana, Venecia, 2026. Foto: Gui Gomes. Cortesía: Pinault Collection.

La artista peruana Maya Watanabe participa en Canicula, exposición en el Complesso dell’Ospedaletto curada por Alessandro Rabottini y Leonardo Bigazzi. El proyecto reúne ocho videoinstalaciones encargadas y producidas por Fondazione In Between Art Film.

Watanabe presenta Jarkov (2026), una videoinstalación monocanal de veinte minutos filmada en los túneles del permafrost del norte de Siberia. Jarkov es un mamut lanudo que murió hace unos 20.000 años. Tras su descubrimiento fue extraído dentro de un bloque de 23 toneladas de suelo congelado y sedimentos y actualmente se conserva a una temperatura constante de –12 °C. La cámara recorre lentamente los túneles y registra las escasas partes visibles del animal junto a restos de otros mamuts. La obra aproxima escalas biológicas y geológicas y conduce la percepción hacia una duración que antecede ampliamente a la experiencia humana.

Las prácticas de Gallisá Muriente, Nazareth y Watanabe permiten detenerse en tres relaciones con aquello que persiste materialmente en el tiempo: documentos procedentes de un aparato de vigilancia, la memoria de las rutas atlánticas inscrita en la instalación de Nazareth y un cuerpo conservado durante milenios. Sus trabajos se inscriben en una participación latinoamericana más extensa, donde conviven contextos, generaciones y lenguajes diversos. En Venecia, esa simultaneidad pone en relación historias y temporalidades ancladas en experiencias y territorios específicos.