Murió a los 96 años Jean Widmer, figura clave del diseño europeo: fue el autor del icónico logo del Centre Pompidou de París y también de la señalética de las autopistas francesas.
Jean Widmer, una de las figuras más influyentes del diseño gráfico europeo de la segunda mitad del siglo XX, murió el pasado 2 de febrero a los 96 años. La noticia fue dada a conocer por el Centre Pompidou, que recordó su papel como autor de su logotipo, realizado en 1977 y convertido con el tiempo en uno de los signos más reconocibles de la identidad cultural francesa contemporánea.
«Es el logo que dibujé más rápido en toda mi carrera, ya lo tenía en mente», había declarado Widmer. El Pompidou, expresando «Profunda tristeza» por su desaparición, lo definió como una «Figura mayor de la comunicación visual contemporánea». Gracias a un rigor tipográfico de gran refinamiento pero también impregnado de empatía, Widmer construyó identidades visuales poderosas y atemporales, marcando de manera duradera la historia del diseño. Ese signo, cinco líneas negras atravesadas por una diagonal que evoca los niveles del edificio y la célebre escalera mecánica exterior, continúa representando «La apertura, la pluridisciplinariedad y el espíritu creativo» de la institución museística parisina.
Nacido en 1929 en Frauenfeld, Suiza, Widmer se trasladó a París en los años cincuenta. Allí desarrolló un lenguaje que combinaba el rigor suizo con la sensibilidad cultural francesa, dando forma a un método antes que a un estilo. Para Widmer la simplicidad era disciplina, la legibilidad un deber público. El diseño se convertía en sí mismo en estructura, un sistema capaz de organizar el espacio y devolver claridad.
Además del Centre Pompidou, firmó la identidad visual del Musée d’Orsay, realizada junto a Bruno Monguzzi, y proyectos para el Institut du Monde Arabe y para la Bibliothèque publique d’information. En 1989 diseñó también una tipografía, Bi-89, con motivo del bicentenario de la Revolución francesa. Sin embargo, su contribución más extendida, aunque menos visible, fue el diseño de la señalética de las autopistas francesas: un sistema de pictogramas, colores y jerarquías tipográficas que redefinió la experiencia del espacio público.
En 2017 fue distinguido con el Gran Premio Suizo de Diseño, reconocimiento que subrayó su papel pionero como uno de los primeros diseñadores gráficos suizos establecidos de forma permanente en París. Desde el minimalismo de sus retículas tipográficas hasta la construcción de complejos sistemas de identidad, Widmer demostró que la modernidad no coincide con el exceso sino con la precisión.