15 enero 2026

Poéticas de la resistencia: El arte colectivo frente a la herida ambiental en Argentina

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En la Patagonia de Argentina, un fuerte incendio consume varios árboles. Foto: Reuters

​En el contexto del Antropoceno tardío, el territorio argentino, especialmente la región patagónica y el Delta del Paraná, ha dejado de ser un objeto de contemplación estética para transformarse en una zona de sacrificio. Los incendios de este enero de 2026 no son eventos aislados, sino síntomas de un modelo extractivista que el arte contemporáneo decide no ignorar. La producción actual se aleja del «genio individual» para refugiarse en el colectivismo, entendiendo que la escala del desastre requiere respuestas transdisciplinares.

Intervención artística «tu fuego es cómplice» realizada por Multisectorial Humedales y el Colectivo Thigra .Foto: Instagram @multisectorialhumedales

El rol de los colectivos y la materialidad del residuo

A diferencia de la obra de caballete tradicional, redes como los Artistas Autoconvocados y diversas asambleas territoriales han comenzado a operar bajo una «estética del resto». Aquí, el carbón y la ceniza no son solo materiales, sino huellas tangibles de las transformaciones del paisaje. En este escenario, el Colectivo Thigra (Litoral) ha sido pionero en procesar la «escucha del territorio» mediante el uso de sedimentos y vegetación quemada, vinculando la fragilidad de los humedales con la situación del sur. Su enfoque propone que el residuo biológico es, en sí mismo, un documento que anula la distancia entre la obra y la realidad del entorno.

Acción territorial y contra-cartografías

En la zona de la Comarca Andina, grupos de artivistas locales han desarrollado intervenciones donde la creación artística dialoga con el peritaje ambiental. Utilizando restos de especies nativas, como el Ciprés y el Coihue, señalizan la pérdida de biodiversidad en los bordes de los incendios, transformando el espacio público en un memorial efímero que invita a la reflexión ciudadana y a la responsabilidad colectiva.

Esta labor se complementa con el trabajo de colectivos como la Colectiva de Geografía Crítica «Gladys Armijo», que utiliza la imagen y el mapeo como una forma de contra-cartografía. Aquí, el mapa deja de ser una representación estática para convertirse en una pieza visual que visibiliza las tensiones territoriales y el avance de proyectos inmobiliarios en zonas afectadas, aportando claridad allí donde el humo suele ocultar la realidad.

 

son un desastre ecológico ...
Desastre ecológico por las quemas. Foto Agritotal.

La Performance como rito de reparación

Grupos de artistas vinculados a plataformas como la residencia Barda del Desierto han desplazado el foco de la galería hacia el terreno quemado de la Patagonia Norte. A través de acciones de «siembra colectiva» o la señalización de acuíferos amenazados, constituyen una forma de Land Art crítico que dialoga con el territorio y la justicia ambiental. La performance ya no es un acto para ser visto, sino un rito de restauración biológica.

De la representación a la operatividad

El giro académico nos permite observar que estas prácticas ya no buscan la «mímesis» (imitar la realidad), sino la operatividad. El arte se vuelve operativo mediante tres ejes fundamentales:

  • Memoria: Resguarda las realidades que los registros oficiales suelen omitir, recuperando desde la vida de la microfauna hasta los relatos de arraigo de las comunidades locales.

  • Testimonio: Ofrece una mirada crítica sobre las causas de los incendios, visibilizando las dinámicas económicas que moldean el territorio más allá de los factores naturales.

  • Reparación: Entiende que la búsqueda de belleza hoy es inseparable de la recuperación biológica y la sanación de los ecosistemas heridos.

Una ontología de la ceniza
​La realidad argentina actual impone una ontología de la ceniza. El arte no puede ser un simulacro de normalidad mientras el territorio arde. La emergencia de estos colectivos señala una transición necesaria: el paso de un arte sobre la naturaleza a un arte desde y con la naturaleza herida. La relevancia de estas obras no reside en su valor de mercado ni en su autoría individual, sino en su capacidad para actuar como un revulsivo ético y un archivo vivo en medio del humo.

 

Max Mara Art Prize for Women
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