19 mayo 2026

Kyoto, ciudad de la fotografía: qué vimos en Kyotographie 2026

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Kyoto, 2026, ph. Francesca Magnani



El festival Kyotographie explora el concepto de límite a través de exposiciones entre templos, arquitecturas históricas y espacios urbanos, con artistas de todo el mundo, desde el maestro Daido Moriyama hasta Fatma Hassona, el ojo de Gaza.

Desde mediados de abril hasta mediados de mayo, Kyoto se convierte en la ciudad de la fotografía. Las iniciativas son muchísimas y muy variadas: desde grandes producciones con importantes patrocinadores hasta pequeñas muestras en espacios semiprivados. Nosotros participamos como protagonistas y recorrimos muchísimas exposiciones. Empezamos por Kyotographie 2026, el festival que reúne una docena de exhibiciones en lugares impactantes.

Kyotographie 2026
Kyotographie 2026, Kyoto, 2026, ph. Francesca Magnaniga

El festival a llegado a su 14ª edición, reúne autores provenientes de todas partes del mundo y aborda el concepto de “edge”, el borde, el límite. Muchos de los espacios son institucionales, como el Museo Kyocera, y otros no, como el edificio Hachiku-an (la antigua residencia Kawasaki) y la galería comercial Demachi Masugata. Entre las muestras, estas son seis que nos impactaron particularmente.

Kyotographie 2026, Kyoto, 2026, ph. Francesca Magnani

Daido Moriyama, una retrospectiva

Presentada por Sigma, la exposición se encuentra en el Kyoto City Kyocera Museum of Art, del 18 de abril al 17 de mayo de 2026. Está organizada por KYOTOGRAPHIE e Instituto Moreira Salles, en colaboración con Daido Moriyama Photo Foundation; curaduría de Thyago Nogueira y diseño expositivo de Osamu Ouchi. Se trata de un recorrido amplio y profundo por la carrera del fotógrafo, con foco en revistas y fotolibros, elementos centrales de su trayectoria.

Moriyama, nacido en Osaka en 1938, transformó la manera en que observamos la fotografía, interrogando a la sociedad japonesa, la circulación de las imágenes y la propia naturaleza del medio. La muestra recorre la evolución de su trabajo, desde los comienzos en revistas japonesas y el creciente alejamiento del fotoperiodismo, hasta su participación en la generación Provoke y el giro representado por Farewell Photography (1972). En los años posteriores, Moriyama desarrolló un lenguaje visual más lírico, retomó la fotografía callejera y expandió su investigación hacia el color, lo digital y Record, la revista que todavía continúa publicando.

Daido Moriyama, Kyoto, 2026, ph. Francesca Magnani

Juliette Agnel, El perfume de la luz

Presentada por Van Cleef & Arpels y diseñada por Seiichiro Takeuchi, la exposición se realiza en Yuhisai Koudoukan, un edificio tradicional cercano al Palacio Imperial. La fotografía de Juliette Agnel vuelve visibles fuerzas invisibles, explorando la relación entre los seres humanos, la naturaleza y las dimensiones espirituales. En esta muestra presenta dos series en color, Dahomey Spirit y Susceptibility of Rocks, junto con el nuevo trabajo Eternity.

En Dahomey Spirit, Agnel fotografía de noche el Essay Garden de la Fundación Zinsou en Benín, utilizando humo y luz coloreada para evocar la vida oculta de las plantas. En Susceptibility of Rocks, en cambio, retrata muestras de la colección mineralógica de la Sorbona como si fueran retratos. El fondo azul, nos contó la autora apenas escuchó nuestra procedencia, fue comparado por una crítica con el azul de Giotto en la Capilla Scrovegni de Padua. Eternity, finalmente, es una película Super 8 en blanco y negro realizada en el bosque sagrado de Yakushima.

Juliette Agnel, Kyoto, 2026, ph. Francesca Magnani

Fatma Hassona, El ojo de Gaza

Curada por Sepideh Farsi, la muestra en Hachiku-an (antigua residencia Kawasaki), con entrada gratuita, es un homenaje a la fotógrafa palestina fallecida, a través de una proyección de sus imágenes. La exposición presenta una mirada directa y sin concesiones sobre la destrucción de Gaza: imágenes frontales, desprovistas de sensacionalismo, que documentan la violencia y al mismo tiempo la dignidad de las personas retratadas. Entre los escombros, detalles de color se convierten en prueba de la persistencia de la vida y de la humanidad.

Apodada “el ojo de Gaza”, Hassona murió en un ataque junto a seis miembros de su familia, poco después de cumplir 25 años. Su obra, aunque breve, permanece como un testimonio fuerte e imborrable de la presencia del pueblo palestino.

Fatma Hassona, Kyoto, 2026, ph. Francesca Magnani

Lebohang Kganye, Pruebas de memoria

Presentada por Dior, la muestra está instalada en Higashihonganji O-genkan, un espacio del enorme templo Higashi Honganji, abierto todos los días. Inspirada en historias familiares y en la memoria poscolonial, reúne cuatro núcleos de obras que entrelazan fotografía, siluetas recortadas, lightboxes, textiles e intervenciones escultóricas.

Trabajando entre autobiografía, archivo y tradición oral, Kganye construye ambientes inmersivos donde pasado y presente coexisten. La exposición pone en diálogo estas estratificaciones con la arquitectura de madera del templo, convirtiendo la memoria en un espacio para habitar más que para observar.

Como escribe la curadora Marina Paulenka, el montaje dentro de Higashi Honganji, uno de los complejos templarios de madera más importantes de Kyoto, crea un diálogo entre las imágenes y siglos de artesanía, junto con la poesía de la luz filtrada a través de madera y papel. Sombras, siluetas y presencia matérico evocan la estética japonesa, recordando las sutiles gradaciones celebradas por Jun’ichirō Tanizaki en El elogio de la sombra. La memoria se convierte en arquitectura y la historia se despliega como una prueba: repetida, imaginada y vivida nuevamente.

Kganye invita al público no solo a observar sino a habitar la memoria, percibiendo sus ritmos, vacíos y resonancias, y reconociendo cómo el pasado continúa viviendo en el presente.

Kyoto, 2026, ph. Francesca Magnani

Yves Marchand & Romain Meffre, La forma de lo que queda

La pareja de fotógrafos franceses presenta grandes estudios de ruinas modernas, obras que combinan inteligencia artificial y antiguas técnicas fotográficas, además de una nueva serie dedicada a Kyoto. La exposición se encuentra en Jushin Kaikan, un dormitorio abandonado cubierto de hiedra y sumamente sugestivo. Desde hace más de 20 años, Marchand y Meffre exploran lugares abandonados, transformando su fascinación en un impulso de archivo y documentación. Desde las primeras imágenes en París (2002) hasta Detroit (2005), Gunkanjima (2008–2012) y Theaters (2005–2021), su trabajo reflexiona sobre la obsolescencia como retrato de nuestras sociedades.

Para esta muestra presentan Les Ruines de Paris, un experimento con IA generativa que imagina la ciudad posapocalíptica, y una nueva serie que aplica el mismo método a Kyoto.

Yves Marchand & Romain Meffre, Kyoto, 2026, ph. Francesca Magnani

Atsushi Fukushima, Bajo el sol abrasador

Apoyada por Fujifilm en Ygion, la exposición se presenta en los espacios de una cocina privada. En 2018, Atsushi Fukushima, después de dejar su trabajo de reparto de comidas para personas mayores, ingresó al mundo de la agricultura impulsado por un amigo. Contrariamente a las expectativas de una vida más tranquila, descubrió una rutina agotadora: cultivo y cosecha de casi diez tipos de verduras cada año, con el verano convertido en una batalla contra malezas, insectos, calor extremo y tifones. El trabajo comienza a las 5 de la mañana y continúa hasta media tarde. Las verduras, si no se cosechan a tiempo, se pudren rápidamente bajo el sol.

Entre jornadas interminables y fenómenos climáticos extremos, Fukushima vive momentos de aceptación liberadora, sintiéndose parte de las fuerzas de la naturaleza como nunca lo había hecho en su anterior vida urbana.

«Cuando me encontraba en una posición vulnerable, abrumado por el trabajo, sentí por primera vez que vivía al mismo nivel que las otras criaturas. Inicialmente quería fotografiar la satisfacción de la lucha contra la naturaleza, pero comprendí que esa satisfacción nacía de la conciencia de que yo también formo parte de la naturaleza».

Atsushi Fukushima, Kyoto, 2026, ph. Francesca Magnani
Este artículo fue publicado originalmente en exibart.com