Kengo Kuma firmará el proyecto de renovación de la National Gallery de Londres
Cortesía National Gallery
El arquitecto estrella Kengo Kuma, junto con BDP y MICA Architects, se adjudica el proyecto de renovación del ala Sainsbury de la National Gallery: una intervención que promete redefinir la atmósfera del museo londinense
Para su nueva “piel”, la National Gallery de Londres ha decidido confiar en una firma de excepción: la de Kengo Kuma, arquitecto japonés célebre por su capacidad de hacer dialogar materia y naturaleza. Kuma ha sido seleccionado, junto con los estudios BDP y MICA Architects, para liderar la ambiciosa renovación de la Sainsbury Wing. Un encargo que el museo define como “histórico” y que marca el paso de la colección hacia su tercer siglo de vida.
El ala Sainsbury y la herencia de Venturi
Para comprender el alcance de la intervención de Kuma, hay que dar un paso atrás en la historia arquitectónica de Londres. El ala Sainsbury, inaugurada en 1991 y diseñada por los arquitectos posmodernos Robert Venturi y Denise Scott Brown, ha sido siempre un “punto sensible”. Incluso antes de su construcción, fue definida por el entonces príncipe Carlos (hoy Carlos III) como un «monstruoso forúnculo en el rostro de un amigo amado».
El edificio actual es una obra maestra del citacionismo irónico, que juega con las columnas clásicas llevándolas hacia una modernidad casi escenográfica. El desafío para Kuma es, por tanto, intervenir sobre una pieza clave de la historia del posmodernismo —hoy protegida por importantes restricciones— sin desnaturalizar su identidad, pero resolviendo los problemas crónicos de flujo y acogida que afectan a la entrada de esta ala.
Cortesía National Gallery
La filosofía de Kuma: la “disolución” en el corazón de Londres
Kengo Kuma lleva a Trafalgar Square su célebre filosofía de la “disolución” (anti-object): la idea de que la arquitectura no debe imponerse como un objeto aislado, sino “desaparecer” para dejar espacio a la experiencia humana y al contexto. Si la Sainsbury Wing original jugaba con la solidez de la piedra, Kuma es maestro en el uso de materiales naturales, de la luz filtrada y de la estratificación.
No es la primera vez que el arquitecto japonés se enfrenta a la herencia británica: su V&A Dundee en Escocia, una especie de acantilado artificial de hormigón y luz que se proyecta sobre el río Tay, ha demostrado cómo Kuma sabe traducir la dramaticidad del paisaje en formas arquitectónicas contemporáneas. El mismo rigor se ha visto en el Estadio Olímpico de Tokio, donde la madera y el verde sustituyen el gigantismo de los materiales industriales, o en el Bamboo Wall en China, donde la arquitectura se convierte en un filtro entre el ser humano y la naturaleza.
Cortesía National Gallery
Más allá de la estética: el nuevo polo de investigación
El proyecto para la National Gallery no es, sin embargo, un simple restyling de fachada: el plan liderado por BDP y MICA Architects prevé una profunda reconfiguración de los espacios interiores.
El núcleo de la intervención será la creación de un nuevo Research Centre de vanguardia, un polo que permitirá a la National Gallery no ser solo un contenedor de obras maestras, sino un centro de producción cultural activa, donde restauradores e historiadores del arte podrán colaborar en espacios diseñados para la máxima eficiencia y apertura al público.
También se potenciarán los espacios educativos y se mejorará la fluidez del atrio principal, que hoy tiene dificultades para gestionar los millones de visitantes anuales. El objetivo es crear una “plaza cubierta” que funcione como puente entre el rigor de las salas expositivas y la vitalidad de Trafalgar Square.
Esteartículofue publicado originalmente en exibart.com