21 mayo 2026

VALIE EXPORT: cinco obras extremas por las que recordaremos a la pionera feminista

de

VALIE EXPORT con Peter Hassmann Action Pants: Genital Panic 1969

De Genital Panic a Syntagma, cinco obras fundamentales para releer la investigación radical de VALIE EXPORT, pionera del arte feminista y de la performance contemporánea, tras su fallecimiento.

Con la muerte de VALIE EXPORT, fallecida ayer en Viena el día de su octogésimo quinto cumpleaños, se cierra una de las experiencias más radicales del arte europeo de la segunda mitad del siglo XX: performer, cineasta, teórica y artista visual, EXPORT transformó el cuerpo en un dispositivo político y lingüístico, atravesando cine experimental, fotografía, videoarte y performance con una práctica que incidió profundamente en las genealogías del arte feminista contemporáneo.

Nacida en Linz en 1940 como Waltraud Lehner, a fines de los años sesenta decidió rebautizarse como VALIE EXPORT —rigurosamente en mayúsculas—, rechazando tanto el apellido paterno como el de su marido. Ese gesto de autodeterminación, inspirado irónicamente en una marca austríaca de cigarrillos, se convirtió en el acto fundacional de una investigación que interrogaría, sin concesiones, la relación entre imagen, lenguaje, cuerpo y poder.

Desde las acciones públicas en cines y calles hasta las reflexiones teóricas sobre feminismo y expanded cinema, poniendo continuamente en crisis los sistemas dominantes de representación, EXPORT construyó un corpus de obras e intervenciones extremadamente heterogéneo, difícilmente clasificable, que intentamos recorrer en este itinerario en cinco etapas.

Aktionshose: Genitalpanik (1968)

Entre las obras más célebres de la historia del arte performático del siglo XX, Aktionshose: Genitalpanik es probablemente la obra símbolo de VALIE EXPORT. La acción fue realizada en 1968 en un cine experimental de Múnich: la artista atravesó las filas del público usando pantalones recortados a la altura del pubis y una campera de cuero negra, llevando su cuerpo real a un espacio dominado por la representación voyeurística femenina del cine.

Existe, sin embargo, una versión mucho más extrema de esta historia: en una entrevista de 1979 publicada en la revista de performance High Performance de Los Ángeles, la crítica de arte Ruth Askey contó que EXPORT realizó esa acción en un cine porno, llevando consigo una ametralladora y obligando al público a tocarla mientras les apuntaba el arma a la cabeza. Más que una provocación, la obra actuaba como una ruptura violenta del dispositivo de la mirada masculina: ya no la mujer-objeto observada en la pantalla, sino un cuerpo real para tocar y que, con su presencia violenta, interrumpe la ficción cinematográfica.

Al año siguiente, la performance quedó fijada en la célebre fotografía realizada por Peter Hassmann, donde EXPORT aparece frontalmente con una ametralladora entre las manos. La imagen, luego serigrafiada y pegada en el espacio urbano, se convirtió en uno de los íconos absolutos del feminismo artístico del siglo XX.

Tapp-und Tastkino (1968-1971)

Realizada en distintas ciudades europeas entre 1968 y 1971, Tapp-und Tastkino (Tap and Touch Cinema) representa uno de los momentos clave de la reflexión de EXPORT sobre el expanded cinema. La artista llevaba sobre el torso una caja abierta frontalmente e invitaba a los transeúntes a introducir las manos en su interior, tocándole los pechos sin poder verlos.

La obra invertía completamente la relación entre visión, deseo y control del cuerpo femenino. El cine, tradicionalmente basado en mirar, se convertía aquí en experiencia táctil y relacional. Al mismo tiempo, la performer mantenía el control de la acción a través del contacto directo con la mirada del espectador. En una época todavía profundamente conservadora y, sin embargo, proyectada hacia el futuro tecnológico, EXPORT transformaba así el cuerpo femenino de superficie de representación en instrumento de comunicación y conflicto político.

Finger Poem (1968)

En el breve video mudo Finger Poem, VALIE EXPORT aborda la relación entre lenguaje, gesto y comunicación, uno de los temas más importantes de su obra. Frente a la cámara, sin hablar ni mover los labios, la artista construye un poema utilizando lenguaje de señas. Solo al final del video aparece el texto escrito en alemán: «Ich sage die Zeige mit den Zeichen im Zeigen der Sage», “Yo digo el signo con los signos en el signo de lo dicho”, una libre reinterpretación de Martin Heidegger.

La obra reflexiona sobre la idea de que el lenguaje no coincide necesariamente con la palabra oral y que el cuerpo puede convertirse en un sistema autónomo de producción semántica. Manos, silencios y movimientos sustituyen la voz, desestabilizando la jerarquía tradicional de los sentidos y cuestionando el predominio de la comunicación verbal. El cuerpo es tratado como medium, como superficie capaz de producir imágenes y significados.

MAGNA Feminismus: Kunst und Kreativität (1975)

La actividad de VALIE EXPORT nunca fue solamente individual. Una de las experiencias más importantes de su trayectoria es MAGNA Feminismus: Kunst und Kreativität, histórica exposición concebida y organizada por ella en 1975 en la galería Nächst St. Stephan de Viena.

Considerada una de las primeras grandes exposiciones europeas dedicadas al arte feminista, reunía artistas como Birgit Jürgenssen, Maria Lassnig, Rebecca Horn, Dorothy Iannone y Ulrike Rosenbach. EXPORT imaginó la muestra como una plataforma colectiva para «mapear la sensibilidad femenina, la imaginación, las proyecciones y las problemáticas de las mujeres».

El proyecto era expresión del manifiesto Women’s Art, escrito por la artista en 1972, donde sostenía la necesidad de construir imágenes autodefinidas de lo femenino fuera de los códigos patriarcales de la cultura dominante. En este sentido, MAGNA no fue solamente una exposición sino un verdadero dispositivo político y cultural dedicado a la construcción de redes y genealogías feministas en el arte europeo.

Syntagma (1983-1984)

Con Syntagma, realizado entre 1983 y 1984, EXPORT lleva su investigación hacia una experimentación cinematográfica cada vez más sofisticada. A través de split screens, superposiciones, fotografías y proyecciones, la película muestra a una mujer que se encuentra continuamente con su propia imagen, con su doble, en una oscilación constante entre presencia física y representación.

El cuerpo femenino se multiplica, se fragmenta, se adapta a los espacios arquitectónicos y a las imágenes que lo rodean. Cine, fotografía y performance conviven dentro de un lenguaje estratificado que cuestiona la estabilidad de la identidad y de la percepción. El cuerpo es una construcción mutable, redefinida por las imágenes y por los sistemas culturales.

Este artículo fue publicado originalmente en exibart.com