01 enero 2026

Habitar el resto: prácticas artísticas latinoamericanas y conciencia ecológica

de

Monica Casella, New York Fashion Week

En la reciente New York Fashion Week, atravesada por discursos de sostenibilidad cada vez más institucionalizados, ciertas prácticas latinoamericanas operan desde un lugar menos complaciente. No buscan ilustrar un compromiso ecológico, sino poner en crisis la propia lógica de producción, circulación y descarte sobre la que se sostiene el sistema de la moda. En ese marco, la noción de moda reciclable —o, en términos más precisos, de retorno material— adquiere una densidad crítica particular.

La práctica de Monica Casella se inscribe con claridad en este territorio. Su idea de arte retornable no se limita al reaprovechamiento de materiales, sino que propone una temporalidad no lineal: las piezas no se agotan en una temporada ni en una forma definitiva. Plásticos, textiles descartados y restos industriales conservan memoria, cicatrices, rastros de uso previo. El diseño no los redime; los expone. La prenda funciona como estado transitorio, como estructura disponible para volver a ser activada.

Monica Casella, New York Fashion Week

Esta lógica dialoga con otras prácticas latinoamericanas que, desde distintos contextos, han trabajado históricamente con la transformación del residuo y la inestabilidad formal. En Argentina, Martín Churba, a través de su proyecto Tramando, lleva décadas investigando procesos de reutilización textil, error productivo y experimentación material. Su trabajo con descartes industriales y técnicas artesanales desestabiliza la idea de acabado perfecto y convierte al proceso en parte visible de la obra. Lo reciclable no aparece como estética, sino como metodología.

On the Runway, Innovation Trails Upcycling Deadstock Fabrics
On the Runway, Innovation Trails Upcycling Deadstock Fabrics

Desde Brasil, la diseñadora Fernanda Yamamoto ha desarrollado una práctica centrada en la reconfiguración del textil existente. A partir de prendas usadas, restos de colecciones anteriores y materiales fuera de circulación, Yamamoto construye piezas que asumen la repetición y la variación como principios formales. El gesto de desarmar y volver a coser introduce una ética del cuidado y del tiempo largo, en tensión con la velocidad del mercado.

Fernanda Yamamoto 2019 Summer Verão Womens Runway | Fashion ...
Fernanda Yamamoto

Lo que estas prácticas comparten no es un estilo común, sino una posición frente a la materia. El residuo no se oculta ni se sublima: se trabaja con él como lenguaje. En todos los casos, el cuerpo aparece como un agente activo que pone en tensión estructuras inestables, pesos desiguales, superficies que no buscan la armonía clásica. Lejos de la espectacularidad pulida, muestran pliegues irregulares, ensamblajes visibles, materiales que responden al movimiento con resistencia. No hay promesa de futuro limpio ni de solución definitiva. Hay insistencia: volver sobre lo ya producido, trabajar con lo que permanece, aceptar la carga del material.

Desde una perspectiva latinoamericana, estas prácticas no pueden leerse al margen de historias de reutilización forzada, economías informales y creatividad situada. Sin subrayarlo de manera literal, Casella, Churba y Yamamoto inscriben esa memoria en un circuito global que suele neutralizarla. Su potencia reside precisamente en no adaptarse del todo, en introducir ruido allí donde se espera coherencia.

En un sistema que se alimenta de la obsolescencia, la moda reciclable —entendida como práctica crítica y no como consigna— propone otra forma de circulación: más lenta, más porosa, inevitablemente incompleta. No inaugura un nuevo comienzo. Vuelve, una y otra vez, sobre lo que ya está ahí. Y en ese retorno persistente, encuentra su fuerza.