03 mayo 2026

‘Cúˇshi téˇ / Tejer’, de Verónica Navas González en TEOR/éTica. San José, Costa Rica.

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Vista de exposición " Cúˇshi téˇ / Tejer " Verónica Navas en TEOR/éTica , Costa Rica. 2026. Foto: TEOR/éTica

En Cúˇshi téˇ / Tejer, la artista costarricense Verónica Navas despliega un conjunto de obras que se sitúan en un campo amplio de procesos, vínculos y formas de conocimiento encarnadas. La exposición, curada por Emiliano Valdés, presenta como una constelación de gestos que articulan preguntas persistentes sobre identidad, territorio y memoria.

Desde el inicio, el título introduce una fricción significativa. Cúˇshi téˇ, término proveniente del di tegat, lengua boruca, no encuentra una traducción exacta en español. Aunque se aproxima a “tejer”, su sentido desborda la acción técnica para abarcar una serie de prácticas interrelacionadas: sembrar, hilar, cuidar. Esta imposibilidad de traducción funciona como clave de lectura. La exposición insiste en aquello que no puede ser completamente asimilado por el lenguaje dominante, señalando las fisuras que deja la historia colonial en los sistemas de representación.

Vista de exposición » Cúˇshi téˇ / Tejer » Verónica Navas en TEOR/éTica , Costa Rica. 2026. Foto: TEOR/éTica
Vista de exposición » Cúˇshi téˇ / Tejer » Verónica Navas en TEOR/éTica , Costa Rica. 2026. Foto: TEOR/éTica

La práctica de Navas se sitúa en ese intersticio. Sus obras, realizadas entre 2018 y 2025, construyen un vocabulario material preciso: fibras como yute, algodón y cabuya; superficies de papel kraft; trazos de carbón; y, de manera recurrente, la jícara. Este fruto, lejos de operar como un símbolo fijo, se activa como un dispositivo múltiple: contenedor, cuerpo, semilla, superficie de inscripción. En su repetición, la jícara deja de ser objeto para convertirse en una estructura de pensamiento que articula distintas temporalidades y escalas.

En piezas como Dinámica de reconocimiento o Mujer semilla, la jícara funciona como un umbral. La referencia a Hun-Hunahpú, figura de cuya cabeza emerge el árbol de jícara en la tradición maya quiché, se presenta como una forma de inscripción en una genealogía que desborda el marco occidental. Navas dialoga con estos relatos desde una posición situada, donde la experiencia personal y la memoria colectiva se entrelazan.

La exposición de Verónica Navas en Teorética abarca siete años de trabajo y muchas técnicas distintas.
«Mujer semilla» dibujo, forma parte de la exposición » Cúˇshi téˇ / Tejer » Verónica Navas en TEOR/éTica , Costa Rica. 2026. Foto: TEOR/éTica

El tejido, entendido como acción, constituye el otro eje central de la exposición. En obras como Nidos o Constelar, estructuras suspendidas de fibras y nudos configuran sistemas de sostén que son, al mismo tiempo, frágiles. Los amarres evidencian relaciones de dependencia, cuidado y vulnerabilidad. Aquí, el tejido se desplaza de la noción de oficio hacia una forma de pensamiento.

Este desplazamiento resulta particularmente significativo en el contexto de las prácticas contemporáneas que recurren a lo textil. Navas evita tanto la estetización de lo artesanal como su instrumentalización discursiva. En lugar de ello, propone una aproximación en la que el hacer manual se entiende como un campo de conocimiento situado, atravesado por historias de desplazamiento y resistencia.

» Cúˇshi téˇ / Tejer » Verónica Navas en TEOR/éTica , Costa Rica. 2026. Foto: TEOR/éTica
Vista de exposición » Cúˇshi téˇ / Tejer » Verónica Navas en TEOR/éTica , Costa Rica. 2026. Foto: TEOR/éTica

Esa dimensión se vuelve más evidente en obras como Cordón umbilical o Trasplantarse, donde el cuerpo aparece como un territorio en tránsito. El cuerpo se presenta como un espacio atravesado por memorias heredadas, por movimientos forzados y por estrategias de adaptación. La referencia a las historias del pueblo boruca y a la diáspora térraba opera como condición estructural de la obra.

Vista de exposición » Cúˇshi téˇ / Tejer » Verónica Navas en TEOR/éTica , Costa Rica. 2026. Foto: TEOR/éTica

La exposición también incorpora una dimensión ritual. En Ritual de epitelización, el video, el dibujo y la jícara configuran un espacio donde la piel, entendida tanto en su dimensión individual como colectiva, se recompone.

Dibujo que forma parte de la exposición » Cúˇshi téˇ / Tejer » Verónica Navas en TEOR/éTica , Costa Rica. 2026. Foto: TEOR/éTica

El dibujo de gran formato Nacimiento, mi madre parió una jícara condensa muchas de las tensiones que atraviesan la exposición. El origen presenta como una narrativa en constante transformación. La jícara deviene cuerpo, linaje y posibilidad. La imagen no ilustra una historia: la produce.

En conjunto, Cúˇshi téˇ / Tejer propone una reflexión sostenida sobre las formas en que el conocimiento se transmite y se encarna. Frente a las lógicas extractivas, tanto materiales como simbólicas, que han marcado la historia de los territorios indígenas en América Latina.

Obra que forma parte de la exposición » Cúˇshi téˇ / Tejer » Verónica Navas en TEOR/éTica , Costa Rica. 2026. Foto: TEOR/éTica

La exposición deja abierta una pregunta que resuena más allá de sus salas: ¿cómo sostener formas de vida y de conocimiento que han sido sistemáticamente desplazadas, sin reducirlas a objeto de contemplación? En la práctica de Navas, la respuesta se construye, lentamente, en el entrelazamiento de materiales, gestos y memorias. Se teje.

Fechas: del 07 de marzo al 20 de junio de 2026
Curaduría: Emiliano Valdés