21 septiembre 2026

Leandro Katz entre imágenes, escritura y memoria en el MNBA (Buenos Aires)

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La primera exposición antológica de Leandro Katz en un museo argentino reúne fotografías, instalaciones, películas, grabados, dibujos y documentos para recorrer una producción atravesada por la relación entre imagen, lenguaje, historia y naturaleza.

Leandro Katz (Buenos Aires, 1938) "Proyecto para el día que me quieras - Versión I con Cámara Emplumada", 1990. Instalación. Fotografías, cámara fotográfica, alas y garras de ave. Medidas variables. Colección Museo Nacional de Bellas Artes (Premio Nacional a la Trayectoria Artística 2020/21).

El Museo Nacional de Bellas Artes (Buenos Aires) presenta “La noche y las palabras”, una exposición antológica dedicada a Leandro Katz (Buenos Aires, 1938) que reúne medio centenar de obras producidas desde la década de 1960. Con curaduría de Mariana Marchesi y Francisco Lemus, la muestra reúne instalaciones, fotografías, películas, dibujos, grabados e investigaciones artísticas pertenecientes a distintas series, exhibidas en conjunto por primera vez. El recorrido se completa con publicaciones, libros de artista, piezas gráficas y materiales de archivo que permiten reconstruir distintas etapas de la trayectoria del artista.

Katz desarrolló buena parte de su carrera fuera de la Argentina. Entre 1965 y 2006 residió en Nueva York, donde entró en contacto con la escena de la contracultura y el arte conceptual estadounidense. Al mismo tiempo, su producción mantuvo una relación constante con América Latina, sus ciudades, sus paisajes y sus tradiciones culturales. Para el director del Bellas Artes, Andrés Duprat, esta doble inscripción atraviesa una obra que articula tradiciones del arte conceptual con problemáticas latinoamericanas.

Los viajes que Katz realizó durante la década de 1960 por Argentina y Centroamérica tuvieron un lugar decisivo en la construcción de su pensamiento artístico. En esos desplazamientos se acercó a cosmovisiones, sistemas de representación y conocimientos vinculados con los antiguos pueblos americanos. La experiencia del territorio se convirtió entonces en una forma de investigación que involucraba tanto las imágenes como los sistemas de escritura, los modos de nombrar y las formas de registrar el tiempo.

Los curadores señalan que, desde sus comienzos, Katz construyó su obra en el cruce entre imagen y escritura. Las zonas mayas de Guatemala ocuparon un lugar especialmente importante dentro de esa investigación, que encontró en la arqueología, las culturas ancestrales y los sistemas de representación latinoamericanos un campo para pensar las relaciones entre pasado y presente.

En ese recorrido aparece una preocupación por las formas en que se construye la historia y por aquello que queda fuera de sus relatos dominantes. En sus obras Katz trabaja con documentos, fotografías, textos, mapas, películas y reconstrucciones para producir relaciones inéditas entre acontecimientos, lugares y temporalidades. La historia aparece como un territorio abierto a nuevas lecturas, donde las imágenes pueden recuperar aquello que los relatos oficiales dejan en los márgenes.

Uno de los núcleos de la exposición está dedicado a “El Proyecto Catherwood”, una investigación desarrollada a partir de las expediciones realizadas por el artista y de su interés por los dibujos del arquitecto y explorador británico Frederick Catherwood, conocido por sus registros de las ciudades mayas durante el siglo XIX. Katz retoma ese material para construir una reflexión sobre la mirada, la representación arqueológica y las formas en que un territorio es convertido en imagen.

Leandro Katz (Buenos Aires, 1938) «Proyecto Catherwood» (The Catherwood Project), 1985-1995. «El Castillo [Chichén Itzá]» (The Castle [Chichén Itzá]), 1985. Copia al gelatino bromuro de plata, 40,6 x 50,8 cm.

La escritura también ocupa un lugar central en series como “Alfabetos lunares” y “Columnas del lenguaje”. En ellas, el artista explora la relación entre signos, palabras e imágenes y plantea distintas formas de organizar aquello que puede ser visto, leído o interpretado. El lenguaje se vuelve materia visual y la imagen adquiere una dimensión cercana a la escritura.

La observación del mundo natural constituye otro eje persistente. Para Katz, la naturaleza funciona como un campo de conocimiento y como un sistema anterior a cualquier escritura humana. Las fases de la Luna, los ciclos del cielo y los ritmos naturales aparecen como estructuras capaces de organizar una experiencia del tiempo.

Esta dimensión atraviesa especialmente “Alfabetos lunares”, donde el registro de los ciclos lunares se transforma en una investigación sobre el tiempo y la representación. La Luna aparece como una referencia que permite pensar otros modos de medir y ordenar la experiencia, por fuera de los sistemas convencionales de escritura y calendario.

Las composiciones fotográficas realizadas durante la década de 1970 amplían esta investigación hacia situaciones concretas del paisaje y del tiempo. La muestra incluye “Un viaje en canoa”, “Veinte segundos en la vida de una palmera” y “La caída”, trabajos en los que Katz utiliza la fotografía para registrar acontecimientos breves y transformaciones casi imperceptibles. La cámara se convierte así en una herramienta para observar duraciones, movimientos y relaciones entre cuerpo, paisaje y materia.

Leandro Katz (Buenos Aires, 1938) «Un viaje en canoa. Cruzando el lago Petén Itzá» (A Canoe Trip. Crossing the Petén Itzá Lake), 1970-2016. Copia cromogénica a partir de original infrarrojo, 50,8 x 61 cm.

El cine ocupa un lugar igualmente importante dentro de la exposición. Se presentan “Estación Los Ángeles” (1970), primera película del artista, junto con “Notas lunares” (1980), “La ventana de Judas” (1982) y “Paradox” (2001). El conjunto permite seguir cómo Katz trasladó al lenguaje cinematográfico algunas de las preocupaciones que aparecen en sus fotografías, instalaciones y trabajos escritos: la percepción del tiempo, la construcción de la memoria y las relaciones entre imagen y narración.

Leandro Katz (Buenos Aires, 1938) «La ventana de Judas» (The Judas Window), 1982. Video digital a partir de original de 16 mm. 15 minutos.

Entre las obras reunidas se encuentra también “El día que me quieras”, una investigación artística dedicada al fotógrafo boliviano Freddy Alborta, autor de la conocida fotografía del cuerpo de Ernesto “Che” Guevara después de su muerte. Katz parte de esa imagen para examinar su circulación, su construcción histórica y las múltiples capas de significado que adquirió con el paso del tiempo.

En relación con este proyecto se presenta “Proyecto para ‘El día que me quieras’ – Versión I con cámara emplumada” (1990), instalación que forma parte de la colección del Museo Nacional de Bellas Artes. Katz donó la obra al museo después de recibir el Premio Nacional a la Trayectoria Artística 2020/2021.

El recorrido se extiende también al hall central de la planta baja, donde se presenta “Alfabeto Achatinella” (1982). La instalación está construida con caracoles y copias cromogénicas montadas sobre acero, y retoma la preocupación del artista por los sistemas de signos, las formas de clasificación y las relaciones entre naturaleza, lenguaje e imagen.

La exposición permite leer estas investigaciones como partes de una misma práctica, construida durante varias décadas alrededor de preguntas que atraviesan la producción de Katz desde los años sesenta. El artista observa imágenes, documentos, paisajes, sistemas de escritura, restos arqueológicos y fenómenos naturales para construir relaciones entre tiempos y geografías diferentes.

En esa operación, la imagen nunca aparece aislada. Cada fotografía puede funcionar como documento, pero también como punto de partida para una investigación histórica; cada palabra puede convertirse en una forma visual; cada registro del paisaje puede abrir una reflexión sobre el tiempo. La obra de Katz se desplaza constantemente entre esos territorios y encuentra en ese movimiento uno de sus principales procedimientos.

“La noche y las palabras” propone así un recorrido por una producción en la que América Latina ocupa un lugar central como territorio de investigación. Las culturas ancestrales, los sitios arqueológicos, los sistemas de representación, la naturaleza y los acontecimientos históricos forman parte de un mismo campo de preguntas. Desde allí, Katz construye una obra que observa las imágenes para preguntarse qué cuentan, qué esconden y qué otras historias pueden aparecer cuando se las vuelve a mirar.

La exposición puede visitarse hasta el 10 de enero de 2027.