04 agosto 2026

Apollo 12: el martillo de Alan Bean vendido por 812.500 dólares

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Desde herramientas utilizadas en la superficie lunar hasta fragmentos de trajes espaciales. La última venta de Heritage Auctions, en Dallas, confirma una vez más el interés del coleccionismo por las misiones espaciales.

Un martillo utilizado en la superficie lunar durante la misión Apollo 12, fragmentos de un traje espacial y una pieza del Wright Flyer transportada a la Luna por Neil Armstrong. Son algunos de los lotes que impulsaron la Space Exploration Signature Auction organizada por Heritage Auctions en Dallas, que concluyó con un total de 3.114.908 dólares, confirmando una vez más la creciente demanda por los objetos vinculados a la exploración espacial, también en las salas de subastas.

El gran protagonista de la venta fue el martillo geológico utilizado por Alan Bean durante la misión Apollo 12, adjudicado por 812.500 dólares. El objeto está ligado a uno de los episodios más conocidos de la segunda misión tripulada con alunizaje: el 19 de noviembre de 1969, Bean lo utilizó para liberar el contenedor del generador termoeléctrico de radioisótopos durante la instalación del Apollo Lunar Surface Experiments Package en Oceanus Procellarum.

«Nunca vengan a la Luna sin un martillo», habría bromeado el astronauta al finalizar la misión, destacando el papel fundamental de la herramienta. En los años posteriores, Bean también lo utilizó en su práctica artística —tras sus expediciones espaciales se dedicó a la pintura— incorporándolo en sus lienzos, dedicados casi siempre a paisajes lunares.

La subasta estuvo dedicada en gran parte a la colección procedente del legado de Bean, quien tras retirarse de la NASA se convirtió en artista. Por ello, no solo el martillo de Apollo 12 protagonizó la venta: numerosos lotes narraban precisamente este doble recorrido profesional. Entre ellos, los restos de los parches del traje espacial utilizado en la superficie lunar, posteriormente incorporados en sus obras, alcanzaron 84.375 dólares, mientras que un segmento del tubo sacatestigos empleado para los muestreos geológicos en la Luna, también reutilizado por el artista como herramienta de trabajo, fue vendido por 81.250 dólares. Los fragmentos del parche del sistema portátil de soporte vital (PLSS) alcanzaron, por su parte, 78.125 dólares.

Entre las piezas más simbólicas, además del martillo de Apollo 12, figuraba también un fragmento del ala del Wright Flyer de los hermanos Wright. El tejido había participado en el primer vuelo motorizado de la historia, en 1903, y posteriormente fue llevado por Neil Armstrong en el módulo lunar del Apollo 11 durante el primer alunizaje de 1969. La pieza fue adjudicada por 112.500 dólares, creando un sugerente vínculo material entre los orígenes de la aviación y la exploración espacial.

La venta incluía además objetos relacionados con otras etapas de la historia de la exploración estadounidense. Los guantes utilizados por Alan Bean durante una misión extravehicular del Skylab II fueron vendidos por 68.750 dólares, mientras que un motor Thiokol XLR99, desarrollado para el avión experimental North American X-15, alcanzó 62.500 dólares. El propulsor fue uno de los elementos clave del programa de investigación hipersónica que contribuyó al desarrollo de las tecnologías empleadas en los programas Mercury, Gemini, Apollo y posteriormente en el Space Shuttle. Con más de 3,1 millones de dólares en ventas, la subasta representa el mejor resultado obtenido por Heritage Auctions en el sector de la exploración espacial desde 2019, confirmando el fuerte interés del mercado por los objetos directamente vinculados a las misiones lunares y, en particular, por aquellos que realmente llegaron a la superficie de la Luna.

 

Este artículo fue publicado originalmente en exibart.com.