31 julio 2026

En Christie’s, Jean-Marie Périer retrata una época sin convertirla en nostalgia

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En París, este verano, una exposición rinde homenaje a uno de los grandes protagonistas de la fotografía del siglo XX. Entre íconos de la música, el cine y la cultura pop.

Sylvie Vartan, París, diciembre de 1964, una fotografía expuesta en la muestra Jean-Marie Périer: Les belles années. © Jean-Marie Périer. Cortesía de Christie’s.

«Al mirar estas fotografías cincuenta años después, no veo el pasado, sino el presente». Las palabras de Patrick Modiano, premio Nobel de Literatura, describen bien la fuerza de las imágenes de Jean-Marie Périer (1940), protagonista de la exposición que la casa de subastas Christie’s presenta este verano en su sede parisina de Avenue Matignon. Una muestra que reúne cerca de treinta fotografías de gran formato dedicadas a uno de los fotógrafos que más contribuyó a construir el imaginario visual de los años sesenta.

Aún hoy, las fotografías de Périer impresionan por su capacidad para evocar una época sin convertirla en nostalgia. Entre la música, el cine, la moda y la cultura pop, el fotógrafo francés retrató a algunas de las personalidades más célebres de su tiempo con un estilo inconfundible, suspendido entre la espontaneidad y la construcción de la imagen. Más que simples retratos de celebridades, sus fotografías narran una etapa en la que la cultura juvenil estaba redefiniendo lenguajes, estéticas y modelos sociales.

En su homenaje, Modiano recuerda al joven Périer, de veintitrés años, llamado a fotografiar a una generación destinada a convertirse en legendaria. Evoca a Johnny Hallyday escuchado durante el servicio militar en Argelia, los cines de barrio, las rockolas y aquella América soñada a través del rock y el western. «Con un clic del obturador, por puro instinto, Jean-Marie Périer capturó para siempre ese sueño», escribe el autor, reconociendo en la fotografía la capacidad de fijar no solo rostros, sino toda una atmósfera cultural.

La exposición de Christie’s recorre precisamente esa mirada. Las veintiséis obras que se suceden de sala en sala dan testimonio de la relación privilegiada que Jean-Marie Périer estableció con los protagonistas de la escena francesa e internacional, revelando una dimensión a la vez pública y privada, individual y universal. Íntima y pop. Es un trabajo que sigue distinguiéndose por su frescura e inmediatez, y que recuerda cómo la fotografía puede ser no solo un documento de una época, sino también uno de los instrumentos con los que esa época construye su propio mito. Hasta el 28 de agosto.

Este artículo fue publicado originalmente en exibart.com