13 febrero 2026

M HKA: el museo de arte contemporáneo de Amberes está en riesgo de cierre

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M hka, exterior view

Artistas, directores y juristas se oponen al plan del gobierno flamenco que pone en cuestión la propia existencia del M HKA de Amberes, el museo de arte contemporáneo activo desde 1985

Situada al norte de Bruselas, la ciudad de Amberes constituye, sin duda, el corazón histórico y creativo de Flandes. Es precisamente aquí donde, desde hace ya algunos meses, se ha encendido una de las controversias más intensas sobre el destino de las instituciones culturales europeas de los últimos años. El núcleo del asunto es la posible desmantelación del Museum van Hedendaagse Kunst Antwerpen – M HKA, fundado en 1985 y reconocido como el museo de arte contemporáneo más “antiguo” de Bélgica.

El papel cultural del M HKA y su posible desmantelamiento

Se trata de una institución cuya importancia dentro del ecosistema cultural de Flandes difícilmente puede ser subestimada: el M HKA ha reunido, a lo largo de casi cuatro décadas, una colección de más de 8.000 obras, funcionando así como un eje central para la escena contemporánea belga e internacional. Su colección incluye nombres de gran relevancia como Marina Abramović, Anish Kapoor y Kerry James Marshall, y su función —no solo expositiva, sino también curatorial, archivística y de estímulo crítico— lo ha convertido en un referente para la cultura visual europea. Precisamente por ello, la noticia de su posible cierre ha suscitado numerosísimas críticas por parte de artistas, directores de museos y de la propia comunidad belga.

Caroline Gennez, ministra de Cultura de Flandes, habría decidido de hecho cancelar los planes para un nuevo edificio de 80 millones de euros y desmantelar el museo como institución autónoma para trasladar la totalidad de la colección al SMAK – Stedelijk Museum voor Actuele Kunst de Gante. Esta propuesta ha sido interpretada por muchos como un verdadero traslado institucional, que corre el riesgo de vaciar el significado mismo de museo: según críticos y artistas, se trataría de una redefinición arbitraria del papel del espacio museístico, con un impacto profundo en la coherencia del ecosistema cultural flamenco.

M hka, vista de instalación

Las críticas a la propuesta: voces locales y no solo

La disputa no es solo una cuestión local: figuras de relevancia como Luc Tuymans y Anish Kapoor han expresado su desacuerdo, subrayando que trasladar obras históricamente y conceptualmente ligadas al M HKA comprometería el sentido mismo de las colecciones. Kapoor ha declarado no poder aceptar que sus obras sean extraídas del contexto para el que fueron adquiridas e integradas en otro museo.

El nudo jurídico es igualmente central: un análisis legal reciente, respaldado también por Museum at Risk, habla abiertamente de violaciones de los principios de buena gobernanza y de los derechos morales de los artistas, llamando la atención sobre el hecho de que gran parte de las obras de la colección fueron donadas o están legalmente vinculadas al propio M HKA. Las críticas ponen de relieve cómo el procedimiento adoptado, que condujo de la cancelación del nuevo proyecto a la propuesta de traslado sin una consulta efectiva al sector, contraviene los principios de transparencia y participación previstos por las prácticas modernas de política cultural.

M hka, render

La oposición a la decisión no se limita a voces individuales: más de 40 directores de museos internacionales —desde las cúpulas del Centre Pompidou hasta la Tate Modern y el Rijksmuseum— han firmado una carta abierta en la que advierten que el desmantelamiento de un museo como el M HKA constituiría una pérdida irreparable para el panorama cultural europeo, creando un precedente controvertido en la gestión museística del arte contemporáneo.

Desde el punto de vista institucional, la propuesta de la ministra Gennez se inscribe en un plan más amplio de reorganización de los museos flamencos para concentrar los recursos en unos pocos “museos faro” para cada ámbito, histórico, moderno y contemporáneo. Según los defensores de la reforma, esta centralización conduciría a ahorros operativos y a una mayor capacidad de atraer público. Pero los opositores sostienen que los supuestos ahorros son altamente discutibles y podrían no materializarse, como señalan análisis de la inspección financiera que describen el efecto de las medidas como fragmentario.

M hka, vista de instalación

Las protestas continúan con asambleas, intervenciones públicas y solicitudes formales para suspender el plan, abrir un debate parlamentario y replantear la reforma a la luz de una consulta real con la comunidad artística.