La protesta de ANGA durante la Bienal de Arte de Venecia 2026, 6 de mayo.
La protesta que marcó los días de la inauguración de la 61.ª Bienal de Arte de Venecia volverá a recorrer las calles de la ciudad. Para el 17 de julio, ANGA – Art Not Genocide Alliance anunció una nueva movilización contra la llegada del embajador de Estados Unidos en Italia, Tilman Fertitta, quien visitará la ciudad en el marco del tour Freedom Coastal Diplomacy, organizado para celebrar el 250.º aniversario de la Declaración de Independencia de Estados Unidos. La marcha partirá a las 18 horas desde Campo San Zaccaria y se inscribe en la campaña con la que el colectivo de trabajadores culturales continúa denunciando el apoyo de Estados Unidos a Israel en la guerra en Gaza, además de cuestionar la creciente presencia de intereses económicos y políticos en las ciudades de arte.
Según informó ANGA, la manifestación busca rechazar la presencia de Fertitta, empresario multimillonario y aliado político de Donald Trump, quien llegará a Venecia a bordo de su superyate, valuado en alrededor de 450 millones de dólares. En el mensaje publicado en redes sociales, el colectivo sostiene que «Estados Unidos continúa armando, financiando y protegiendo políticamente el genocidio en Palestina» y considera que la visita del embajador constituye una celebración de los llamados «valores estadounidenses», incompatibles con el contexto internacional actual. El lema elegido da continuidad a la campaña iniciada durante la Bienal: «No business as usual with genocide» («No hacer negocios como si nada frente al genocidio»).
La movilización también se vincula con las protestas locales contra la llegada del yate del embajador durante las celebraciones de la Fiesta del Redentor. En los últimos días, el comité Venezia non si Usa y el Laboratorio Occupato Morion desplegaron una pancarta de 117 metros —la misma longitud de la embarcación— y anunciaron nuevas acciones contra lo que consideran una nueva apropiación simbólica de la ciudad por parte de grandes intereses económicos y políticos.
«Permitir que este yate atraque en Venecia sería una bofetada para los venecianos», declaró la activista Giulia Cacopardo al The Guardian. «En una ciudad donde la calidad de vida está destruida porque no hay viviendas disponibles y los empleos son precarios, tenemos multimillonarios que creen que pueden hacer lo que quieran. Demuestra la arrogancia del dinero: venir a una fiesta para ciudadanos de los que probablemente no saben nada».
La nueva protesta representa la continuidad de las acciones organizadas por ANGA durante los días de inauguración de la Bienal de Arte 2026. El 8 de mayo, en la última jornada de preapertura reservada para la prensa y los profesionales del sector, el colectivo impulsó lo que definió como la primera huelga de trabajadores culturales en la historia de la Bienal, con la participación de trabajadores de museos, artistas, curadores y personal del ámbito cultural. La manifestación recorrió los Giardini y el Arsenale exigiendo el boicot al Pabellón de Israel y denunciando lo que los activistas califican como un proceso de «artwashing» del conflicto en Gaza. Algunos pabellones nacionales suspendieron temporalmente sus actividades durante el paso de la marcha, mientras numerosos artistas adhirieron públicamente a la iniciativa.
Sin embargo, las protestas ya habían comenzado durante la edición 2024 de la Bienal, cuando una carta abierta promovida por ANGA contra la participación de Israel reunió más de 22 mil firmas. Este año, alrededor de 240 artistas y trabajadores culturales participantes de la Bienal también firmaron un nuevo llamamiento solicitando la exclusión de Israel de la muestra, alimentando uno de los principales debates políticos que acompañaron esta edición.
Para ANGA, la protesta del 17 de julio constituye una extensión de las reivindicaciones planteadas en los últimos meses. Además de participar en la huelga nacional de trabajadores culturales del 12 de junio, dedicada también a las condiciones laborales del sector, el colectivo sigue vinculando sus acciones contra la guerra en Gaza con una crítica más amplia a la militarización, las desigualdades económicas y el uso de las grandes ciudades como escenario de intereses políticos y financieros. El 17 de julio, con la llegada del embajador estadounidense durante los días de la Fiesta del Redentor, una de las celebraciones más importantes de Venecia, la ciudad volverá a convertirse en uno de los escenarios donde estas demandas se enfrentarán al sistema internacional del arte y a la diplomacia.
Este artículo fue publicado originalmente en exibart.com
Murió a los 84 años Yervant Gianikian, director y artista del cine experimental. Con Angela…
El lago Colhué Huapi es el punto de partida de Cuando un lago se seca,…
La visita del papa León XIV a Lampedusa volvió a poner el foco sobre la…
Hasta el 18 de octubre, la exposición londinense reúne obras históricas y nuevas producciones, mostrando…
Continúa la larga controversia abierta por la decisión de la Bienal de reabrir el Pabellón…
Un algoritmo relaciona las condiciones meteorológicas con las pinturas de Mark Rothko: el proyecto del…