Toni Morales y las formas de transmitir un territorio (Córdoba – Argentina)
Toni Morales, 2025, vista de sala CCEC ph. cortesía del artista
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El 17 de septiembre, el Centro Cultural de España en Córdoba inauguró “Todo tiene parientes”, una exposición que continuará durante todo el mes de octubre y se extenderá hasta noviembre. En el proyecto, Toni reúne textiles, esculturas y pinturas para construir relaciones entre el cuerpo, los materiales y los territorios de los Valles Calchaquíes.
El punto de partida de Toni está en los modos de hacer. El tejido, la construcción artesanal, el dibujo y la pintura funcionan como herramientas para acercarse a los conocimientos vinculados con un territorio y observar cómo éstos se incorporan a través de la experiencia. Su investigación se dentiene en la observación de los gestos, los procedimientos y los materiales que participan en la construcción de una pieza, entendiendo esas prácticas como espacios donde también se conserva y se transforma una memoria. En el caso del tejido, esa investigación se encuentra además con una experiencia que forma parte de la vida del artista desde su infancia. Toni cuenta que aprendió a convivir con esta práctica a través de su madre, para quien el tejido constituía también una forma de sostener a la familia. Con el tiempo, él mismo incorporó esa práctica como una herramienta de ayuda y sustento, en lo que comunmente se define en muhcas provincias argentinas como “tejer para afuera”. El tejido aparece así ligado desde el comienzo a una dimensión concreta de la vida, al trabajo y a la posibilidad de sostenerse.
Toni Morales, 2026, “Corteza de un árbol” , ph. cortesía del artista.Toni Morales, 2026, “Lágrimas de sol” , ph. cortesía del artista.
A partir de esa experiencia, Toni fue incorporando el tejido a su recorrido desde la arquitectura y el diseño. Con el tiempo, comenzó a reconocer en esa práctica posibilidades que excedían su función inicial y que le permitían pensar otras relaciones entre cuerpo, espacio y materia. El artista empezó a trabajar sobre el tejido como una estructura capaz de ocupar un espacio, modificarlo y producir una experiencia que se aleja del esquema bidimensional. En este proceso, el cuerpo ocupa un lugar central. Tejer implica coordinar las manos, los pies y los movimientos necesarios para accionar los pedales y construir una trama. La práctica exige una atención constante y una coordinación de todo el cuerpo, mientras el tacto establece una relación directa con los materiales. Toni entiende esa experiencia como una “sinergia” en la que cuerpo, materia y espacio permanecen vinculados de manera permanente.
Esta dimensión corporal también permite comprender la relación que el artista establece entre tejido, arquitectura y diseño. Toni trabaja desde una concepción espacial en la que la obra aparece después de pensar el lugar que ocupará. “Pienso en el espacio y luego en la obra”, explica. La frase condensa una manera de trabajar en la que el material no se limita a ocupar una superficie, sino que participa de la construcción de un espacio y de una experiencia física.
Toni Morales, 2026, “Yo el árbol” , ph. cortesía del artista.
A partir de los Valles Calchaquíes, Toni amplía esta investigación hacia las relaciones entre territorio, memoria y conocimiento. El territorio aparece como un lugar de transmisión y como un espacio atravesado por prácticas, relaciones y formas de vida. El artista busca reconocer esas conexiones y trasladarlas al campo de la producción artística mediante diferentes materiales y lenguajes.
La construcción artesanal constituye otro de los campos desde los cuales Toni observa la relación entre cuerpo y materia. Hacer implica manipular, transformar, unir y organizar materiales. En esa secuencia se ponen en juego conocimientos que forman parte de la experiencia cotidiana y que se transmiten a través de la práctica. El artista toma esos procesos como materia de investigación y busca reconocer las relaciones que los sostienen.
El dibujo y la pintura amplían esa exploración hacia otros modos de registrar y construir imágenes. En lugar de funcionar como lenguajes aislados, forman parte de una investigación común en la que Toni articula diferentes maneras de relacionarse con el territorio y con los saberes que lo atraviesan. Las piezas reunidas en “Todo tiene parientes” son el resultado de ese recorrido y permiten seguir las transformaciones de la investigación a través de materiales y procedimientos diversos.
Toni Morales, 2026, “La llorona” , ph. cortesía del artista.
La memoria constituye otro de los ejes del proyecto. Toni indaga en aquello que permanece en los modos de hacer y en las formas en que determinados conocimientos pueden transmitirse de una generación a otra. Esa transmisión no supone una repetición idéntica: cada nueva instancia incorpora modificaciones, experiencias y perspectivas que transforman aquello que se recibe. En ese proceso, el artista también trabaja sobre la relación entre materia y territorio. Los materiales utilizados en la producción participan de una red de asociaciones que permite vincular la práctica con el lugar desde donde surge la investigación. La materia se convierte así en una vía para acercarse a conocimientos y experiencias que exceden el objeto artístico.
El título “Todo tiene parientes” condensa esta perspectiva. Toni trabaja a partir de las relaciones entre cuerpos, materiales, saberes, memorias y territorios, entendiendo el parentesco como una trama en la que cada elemento se encuentra vinculado con otros. Desde esta mirada, las formas de hacer también funcionan como formas de transmitir, conservar y transformar conocimientos. La investigación se inscribe en “La forma en la que se construyen las cosas”, programa con idea y dirección curatorial de Gi Cassettai, que se detiene en los procesos, los modos de hacer y las relaciones que atraviesan las prácticas artísticas contemporáneas.
Toni Morales, 2026, “El juego de la vivorita” , ph. cortesía del artista.Toni Morales, 2026, “Dios es un árbol” , ph. cortesía del artista.
El programa genera un espacio para pensar, hacer y compartir experiencias en torno a las maneras en que se construyen las cosas y a los vínculos entre cuerpo, materia, memoria y territorio. En este marco, Toni encuentra en la práctica artística una forma de continuar una investigación que parte de experiencias concretas y de conocimientos incorporados a través del hacer. El tejido, la construcción, el dibujo y la pintura le permiten trabajar sobre esas relaciones y llevarlas hacia una producción en la que el material se organiza, se transforma y finalmente adquiere una configuración artística.
“Todo tiene parientes” reúne así distintas etapas y dimensiones de una investigación en la que Toni trabaja sobre la transmisión de saberes y sobre las relaciones entre cuerpo, materia, memoria y territorio. Desde el tejido aprendido en la infancia hasta su incorporación a la arquitectura, el diseño y la práctica artística, el artista construye un recorrido en el que hacer también significa aprender, sostener, transformar y transmitir.
La exposición ha abierto sus puertas el 17 de septiembre de 2026 en el Centro Cultural de España en Córdoba, como parte de “La forma en la que se construyen las cosas”, con idea y dirección curatorial de Gi Cassettai.