31 mayo 2026

Murió Julio Le Parc, el artista argentino que transformó la historia del arte cinético

de

En el día de ayer se conoció la noticia de la muerte de Julio Le Parc. Reconocido internacionalmente por sus investigaciones sobre la luz, el movimiento y la participación del espectador, el artista argentino desarrolló una trayectoria que marcó profundamente la evolución del arte en Latinoamérica y transformó la historia del arte cinético a nivel mundial.

Julio Le Parc en su estudio de Cachan (París), 2025. Foto: Samuel Aranda / El País.

Nacido en Mendoza en 1928, Le Parc se formó en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, antes de trasladarse a París en 1958 gracias a una beca del gobierno francés. Fue allí donde comenzó a desarrollar las investigaciones que marcarían el rumbo de toda su producción, centradas en la percepción, el desplazamiento y la desmaterialización de la obra de arte.

En 1960 fue uno de los fundadores del Groupe de Recherche d’Art Visuel (GRAV), colectivo que cuestionó la noción tradicional del artista como figura individual y promovió experiencias participativas capaces de involucrar activamente al público. Sus instalaciones lumínicas, dispositivos cinéticos y ambientes inmersivos transformaron la relación entre obra y espectador, convirtiendo a este último en protagonista de la experiencia estética.

La consagración internacional llegó en 1966, cuando recibió el Gran Premio Internacional de Pintura de la Bienal de Venecia, reconocimiento que lo situó entre las figuras centrales de las vanguardias de la época. A partir de entonces, su trabajo fue exhibido en algunos de los principales museos e instituciones del mundo, consolidando una producción que mantuvo una notable coherencia a lo largo de más de seis décadas.

Más allá de sus aportes formales al arte cinético y óptico, Le Parc sostuvo una posición crítica frente a las estructuras de poder del mundo del arte y desarrolló una activa participación en causas políticas y sociales. Durante toda su carrera defendió la democratización de la cultura y la necesidad de construir formas de participación colectiva, principios que atravesaron tanto su práctica artística como su intervención pública.

Su obra integra hoy importantes colecciones internacionales y continúa siendo una referencia fundamental para comprender las relaciones entre arte, percepción y espacio. Las investigaciones sobre la luz, el movimiento y la experiencia inmersiva que ocupan un lugar central en buena parte de la producción contemporánea encuentran en Le Parc a uno de sus grandes pioneros.

Con su muerte desaparece una figura de peso para la historia del arte para la región, pero permanece un legado que sigue iluminando las posibilidades de una práctica artística abierta a la experimentación, la participación y la transformación de la mirada.