La República de Nauru, la nación insular más pequeña del mundo, presentará por primera vez un pabellón en la Biennale d’Arte di Venezia, con diez autores internacionales.
Por primera vez en su historia, la República de Nauru participará con un pabellón nacional en la Bienal de Arte de Venecia. Titulado AIM Inundated, Imagining Life After Land, el proyecto podrá visitarse del 9 de mayo al 22 de noviembre de 2026 (con preview del 6 al 8 de mayo), en los espacios de Calle Bosello 3683, en Venecia.
Encargado por el Ministry of National Heritage, Culture and Tourism de la República de Nauru y comisariado por Khaled Ramadan, con Camilla Boemio y Stefano Cagol, el pabellón de Nauru abordará el tema del extractivismo colonial y del aumento del nivel del mar como una condición ya vivida, a través de una serie de instalaciones con video, sonido e inteligencia artificial. El proyecto curatorial transforma así a la nación insular más pequeña del mundo en un paradigma global de pérdida y adaptación, posicionando al microestado del Pacífico sur como un ejemplo anticipador y universal de las consecuencias del extractivismo y de la crisis climática.
Nauru: de territorio insular a paradigma global
Nauru, la nación insular más pequeña del mundo, Estado insular de Oceanía en la Micronesia, se sitúa en el centro de una reflexión que entrelaza colonialismo extractivo y aumento del nivel del mar. Durante décadas, de hecho, la extracción intensiva de fosfatos transformó radicalmente el paisaje y la economía de la isla, dejando tras de sí un territorio marcado por la crisis ambiental.
Precisamente por esta razón, el pabellón no presenta la precariedad ecológica como un horizonte futuro, sino como una condición ya vivida y comprendida por los habitantes de la isla. Nauru se convierte así en una «advertencia universal» y al mismo tiempo en una guía para imaginar futuros compartidos.
El proyecto del Pabellón de Nauru para la Bienal de Venecia
AIM Inundated propone una investigación conceptual sobre la desaparición, desde la pérdida física y concreta de la tierra hasta la desaparición de los conocimientos ecológicos indígenas y de la autodeterminación política. La inundación —de donde proviene el título— se convierte en una lente a través de la cual observar cómo el cambio ambiental reconfigura identidad, memoria, nación y soberanía.
Estructurado según un pensamiento «archipelágico», el proyecto reúne a diez artistas de diferentes generaciones y procedencias, en un diálogo que atraviesa instalación, video, pintura, fotografía, sonido, texto, investigación documental e inteligencia artificial.
Entre los protagonistas figura el artista Kaur Tsitsi (Nauru, 1995), cuyos versos —«This island breathed before the drills», “Esta isla respiraba antes de las perforaciones”— proporcionan el tono emocional de toda la exposición. Stefano Cagol presentará en cambio el video épico We Are All Nauru, filmado entre Groenlandia, Kirguistán y Texas, en el que gestos simbólicos de violencia ambiental se convierten en actos de exorcismo.
La instalación Sea that Remembers de Tedo Rekhviashvili utiliza la concha como símbolo de hogar y trauma colectivo, mientras que Patricia Jacomella Bonola presentará I Used to Go to the Beach, una vela compuesta por numerosos pequeños fragmentos. Ron Laboray hace colisionar sistemas simbólicos occidentales y no occidentales, entrelazando ciencia, mito y cultura pop. Completan el recorrido las obras de Sylvia Grace Borda, Khaled Hafez, CPS (Khaled Ramadan y Alfredo Cramerotti), Dorian Batycka e Iv Toshain.
El pabellón se extenderá además más allá del montaje expositivo mediante performances, seminarios, eventos satélite internacionales y una publicación dedicada, reforzando la posición de Nauru como actor activo en el discurso cultural y ecológico global
Este artículo fue publicado originalmente en exibart.com