Vista de la exposición "Futuro Acontecer", de Raquel Forner, en Ruth Benzacar, Buenos Aires, 2026. Cortesía de Galería Ruth Benzacar
Futuro Acontecer, la exposición de Raquel Forner que presenta Ruth Benzacar, reúne una selección de obras pertenecientes a las Series del Espacio, desarrolladas por la artista durante las últimas décadas de su trayectoria. Curada por Larisa Zmud, la muestra articula pinturas y dibujos con manuscritos y material audiovisual. Astronautas, Terráqueos, Mutantes y Astroseres aparecen entre las figuras que Forner trabajó de manera sostenida y trasladó de una serie a otra.
El origen de este período se remonta a 1957. El Museo Nacional de Bellas Artes sitúa entonces el comienzo de las Series del Espacio, en el contexto del lanzamiento del Sputnik, y señala Las Lunas como la primera serie dedicada al tema. A partir de allí, planetas, viajes espaciales, transmisiones televisivas y cuerpos transformados fueron incorporándose a su pintura. Forner continuó desarrollando este repertorio durante aproximadamente treinta años, hasta el final de su vida.
En la exposición, las obras ocupan las paredes blancas con amplios intervalos. En otro sector, tres hojas manuscritas aparecen sobre un campo gris y, cerca de ellas, un televisor reproduce imágenes de la artista. La disposición reúne materiales vinculados a distintos momentos de su producción espacial: pinturas, dibujos, escritura e imágenes transmitidas. El cuerpo, la experiencia del espacio y las figuras que Forner denominó Terráqueos, Mutantes y Astroseres atraviesan este conjunto.
Las Series del Espacio prolongan una práctica que desde décadas anteriores había incorporado acontecimientos políticos contemporáneos. La Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial dieron lugar a ciclos como España y El Drama. Con las series iniciadas en 1957, Forner amplió el repertorio de figuras, escenarios y situaciones que organizaban sus pinturas. Las Lunas, Los Terráqueos, Los grandes mutantes y Del espacio forman parte de una producción que continuó desarrollándose durante las décadas siguientes.
El cuerpo ocupa un lugar persistente en estas obras. Forner altera proporciones, multiplica perfiles y reúne varias presencias dentro de una misma silueta. Los contornos negros mantienen legibles los distintos fragmentos y organizan las superficies de color. En algunas zonas, la materia pictórica adquiere mayor espesor. Amarillos, azules, rojos, naranjas y grises forman parte de una simbología cromática que la artista fue elaborando a lo largo de sus series espaciales. Los cuerpos cambian de configuración y conservan elementos reconocibles, ojos, manos, rostros, dentro de anatomías que se modifican de una pintura a otra.
Los títulos permiten seguir los motivos y situaciones que acompañaron este trabajo. Astronautas, terráqueos, fósiles, mutaciones, encuentros y galaxias aparecen de manera recurrente. La televisión forma parte del mismo repertorio. En Astronauta con terráqueos televisados (1972), documentada por el Museo Nacional de Bellas Artes, la pantalla está incorporada a la escena pictórica. El televisor instalado en Ruth Benzacar devuelve a la sala una tecnología presente en la iconografía de Forner y vinculada a la circulación pública de las imágenes de la carrera espacial.
Los manuscritos permiten seguir las reflexiones que acompañaron estas obras. En un texto de 1975 reproducido en la exposición, Forner describe al terráqueo que lleva al espacio «su técnica, sus conocimientos, sus debilidades, su fuerza, sus flaquezas». También escribe sobre la experiencia de observar la Tierra como un planeta «minúsculo, perdido en la inmensidad». En las pinturas, los personajes adquieren nuevos atributos, entran en contacto con otros seres y modifican progresivamente su apariencia. La escritura permite reconocer la atención sostenida que Forner dedicó a esas transformaciones dentro de su práctica.
Futuro acontecer es también el título de una obra realizada por Forner en 1979, año en que representó a la Argentina en la XV Bienal de São Paulo. El óleo pertenece actualmente a la colección del Museo Nacional de Bellas Artes y dio inicio a la serie Apocalipsis en Planeta Tierra. El título elegido por Zmud para la exposición procede así del propio trabajo de Forner y de un momento específico dentro de las Series del Espacio.
El texto curatorial establece relaciones con la ciencia ficción feminista y menciona a Ursula K. Le Guin, Octavia Butler y Donna Haraway. Zmud encuentra puntos de contacto en la transformación corporal, la tecnología y las relaciones con otras formas de existencia. Esta lectura incorpora las pinturas de Forner a una conversación que excede las genealogías habituales de la pintura argentina. Las obras reunidas en la sala aportan sus propios términos a esa relación: cuerpos enlazados, anatomías modificadas, seres híbridos y escenas en las que distintas figuras comparten un mismo espacio.
La circulación internacional acompañó el desarrollo de estas series. Forner presentó su producción espacial en distintos contextos y en 1974 expuso parte de ella en el Space Center Houston; en 1979 representó a la Argentina en la XV Bienal de São Paulo. Futuro Acontecer reúne hoy en Buenos Aires un tramo de ese recorrido y permite volver sobre una producción que ocupó cerca de tres décadas de su trayectoria.
Curaduría: Larisa Zmud
Fecha: 8 de julio 2026 – 29 de agosto 2026
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