Con Retour, su primera exposición individual en el Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori de Buenos Aires, Jorge Macchi presenta una nueva etapa de una investigación que lleva varios años desarrollando a partir de papeles, objetos y anotaciones encontradas en la vía pública. La muestra encuentra sus antecedentes inmediatos en la experiencia presentada en Central de Procesos, en San Isidro, en 2023, donde el artista comenzó a hacer pública una búsqueda basada en la recolección de papeles y objetos encontrados en los alrededores de su estudio de Villa Crespo.
Aquella instancia tenía un fuerte carácter procesual. Los hallazgos aparecían como materiales abiertos, susceptibles de activar nuevas asociaciones e interpretaciones. En el Museo Sívori, en cambio, ese trabajo adquiere una escala mayor y una estructura más compleja. Sin abandonar su carácter exploratorio, Retour reúne ahora fotografías, diagramas, esculturas, piezas sonoras, objetos e intervenciones surgidas de una misma pregunta: ¿qué sucede con aquello que una vez cumplió su función y fue descartado?
El punto de partida son papeles encontrados en la calle. Direcciones anotadas apresuradamente, listas de compras, cálculos, instrucciones, bocetos, fragmentos de diarios personales o mensajes destinados únicamente a quien los escribió. Macchi se interesa por ellos cuando han dejado de ser útiles. Son documentos que perdieron a sus destinatarios y cuya función original ya no puede recuperarse completamente. La exposición encuentra allí una de sus tensiones más fértiles. Lo que alguna vez perteneció al ámbito de lo privado aparece desplazado hacia el espacio público. Un papel doblado y arrojado a la calle deja de ser una herramienta práctica para convertirse en un fragmento de relato. Macchi centra su interés en las posibilidades que se abren cuando esos materiales son separados de su contexto original.
En ese sentido, Retour prolonga preocupaciones presentes en obras anteriores del artista. La relación entre azar y construcción, central en Buenos Aires Tour (2004), reaparece aquí bajo una nueva forma. Si aquel proyecto proponía recorridos determinados por las fracturas de un vidrio sobre un mapa de Buenos Aires, en esta ocasión la ciudad ya no es el territorio a recorrer sino la fuente de materiales que regresan al taller para ser observados, organizados y transformados. La muestra funciona como una expansión de sus preguntas iniciales.
La muestra despliega una serie de operaciones que convierten esos hallazgos en nuevas configuraciones visuales y conceptuales. En Vidas paralelas, por ejemplo, el dibujo de un mueble de cocina encontrado en un papel es reconstruido físicamente, generando un extraño desdoblamiento entre el objeto imaginado por un desconocido y su réplica expositiva. En Take five / Give me five, unas medidas anotadas en un papel se transforman en una escultura de madera cuya disposición permanece abierta.Otras piezas traducen listas de canciones halladas en viejos cassettes en análisis grafológicos o transforman direcciones y recorridos anotados por desconocidos en diagramas y sistemas de relaciones. Las obras prolongan las preguntas contenidas en esos materiales y evidencian cómo un gesto cotidiano puede derivar en formas inesperadas de significado.
Las fotografías incluidas en la exposición participan de la misma lógica. Tomadas durante los recorridos de búsqueda, registran objetos abandonados, situaciones extrañas o asociaciones inesperadas encontradas en la vía pública. Agrupadas en pares, construyen relaciones formales y poéticas que amplían la red de conexiones propuesta por la muestra. Esa misma expansión aparece en Triángulo, donde referencias geográficas halladas de manera fortuita conectan Bali, La Habana y Miramar en una cartografía improbable construida a partir de materiales encontrados en Buenos Aires. Algo similar ocurre en 45 rpm, una pieza visual y sonora realizada junto a Edgardo Rudnitzky (con quien el artista ya había trabajado para Buenos Aires Tour) que utiliza registros del entorno del taller de Macchi para transformar un territorio cotidiano en mapa, archivo y composición sonora.
Hay una imagen que condensa especialmente el espíritu de Retour: una bolsa de agua caliente abandonada en una vereda. El objeto, asociado al cuidado, al cuerpo y a la intimidad doméstica, aparece fuera de lugar. Esa extrañeza atraviesa toda la exposición. También los papeles encontrados pertenecieron alguna vez a situaciones privadas y concretas. Su aparición en el espacio público produce una fricción similar entre cercanía y distancia, entre reconocimiento y misterio. Macchi construye, a partir de ellos, nuevas ficciones posibles.
La convivencia entre ironía y melancolía, característica de la obra del artista, vuelve a manifestarse aquí con particular sutileza. Sus trabajos exploran la capacidad de esos materiales para activar nuevas formas de atención. Macchi encuentra estructuras narrativas en potencia.
En el Museo Sívori, Retour se presenta como una investigación abierta sobre las formas en que una ciudad escribe inadvertidamente su propia memoria, mediante señales frágiles, dispersas y anónimas. Entre el documento y la ficción, entre el azar y la construcción, Retour propone una forma de lectura de lo cotidiano que encuentra sentido precisamente en aquello que parecía destinado a desaparecer. Allí donde otros verían información perdida o restos sin valor, Macchi descubre la posibilidad de nuevas narrativas.
Fecha: 28 de mayo de 2026 – 28 de febrero de 2027
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